
El embajador de Chile en Costa Rica, Guillermo Yunge, dejará su cargo en setiembre, aunque ya fue llamado a consultas, confirmó ayer la ministra de Relaciones Exteriores chilena, Soledad Alvear.
Antes del retiro, Yunge tendrá que ir a la capital chilena a “informar” sobre la tragedia desatada el martes pasado en la sede diplomática de Chile en San José.
Ese día murieron tres funcionarios que fueron atacados por el policía costarricense José Orlando Jiménez Jiménez, de 54 años, quien luego se suicidó.
Se trata del primer secretario Roberto Nieto, el cónsul Cristhian Yusseff y la secretaria Rocío Sariego.
El anuncio de la salida de Yunge coincide con las críticas hechas contra él en Santiago por parte de los familiares de las víctimas.
Sin embargo, Alvear aseguró que desde antes de que ocurrieran “estos dolorosos y trágicos homicidios” el embajador ya sabía que tenía que dejar el cargo.
Incluso, al funcionario le comunicaron esa decisión en diciembre pasado, según ella.
La canciller Alvear dijo que Yunge está muy afectado por lo ocurrido, por lo que le concedieron unos días de vacaciones.
Una vez que concluya ese período, “viajará a Santiago a informar”, señaló la Canciller. Eso sería, posiblemente, en los próximos dos días.
“Yunge ha colaborado con la investigación interna que está llevando el fiscal que hemos nombrado para esos efectos, y con posterioridad, al término de sus vacaciones, vamos a llamarlo a informar”, indicó Alvear.
La Ministra también defendió la gestión del diplomático.
“Tenemos con (Costa Rica) una excelente relación bilateral y un trabajo que se ha efectuado en dicho país que nos merece ciertamente satisfacción desde el punto de vista de la Cancillería”, dijo.
Cuestionamientos
Tras la misa fúnebre de dos de los tres asesinados, Cristhian Yusseff y Rocío Sariego, sus padres criticaron la labor del embajador, antes y después del homicidio.
Juan Yusseff dijo que su hijo poseía una fuerte vocación de servicio, no obstante, “al momento de la tragedia había un gran ausente y ese es el embajador de Chile en Costa Rica”.
Yusseff agregó que la colonia chilena había pedido la destitución de Yunge desde hace mucho tiempo, pues no era querido, según declaró a la prensa. Esto no lo pudo confirmar La Nación .
La viuda de Roberto Nieto también criticó al político, nombrado embajador en el año 2000.
Según los familiares, Yunge actuó de forma vacilante y no se puso a la cabeza de la crisis como correspondía, por lo que le atribuyen la tardanza de seis horas en autorizar el ingreso de la policía tica a la Embajada.
Sobre esto, Alvear aseguró que Yunge “estuvo permanentemente junto al ministro costarricense de Seguridad (Rogelio Ramos) en las afueras de la Embajada, y a él le tocó reconocer los cadáveres”.
Por su lado, el diario chileno La Tercera señaló ayer que la muerte de los tres funcionarios diplomáticos dejó entrever problemas en la gestión de Yunge y el malestar de los subalternos.
Guillermo Yunge no es diplomático de carrera.
Se ha destacado como dirigente estudiantil y durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) participó activamente en las protestas populares que llevaron al término del régimen.
Luego, fue diputado por el partido Democracia Cristiana entre 1989 y 1993, pero no logró ser reelegido.
La Nación intentó conocer la posición de Yunge ayer, pero tenía el teléfono celular apagado y no respondió el mensaje.