
El Banco Central quiere saber el criterio de la Contraloría General sobre la decisión del Consejo Directivo de aprobar créditos con varias entidades bancarias, sin contar con el visto bueno previo del instituto emisor.
Por eso solicitó a la Contraloría que emita su criterio.
El 10 de junio, los directores del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) acordaron ampliaciones de líneas de crédito y empréstitos con Citibank –$10 millones–, Banex –$5 millones–, Banco del Istmo –$25 millones– y Banco Popular y de Desarrollo Comunal –¢6.000 millones–.
Tales recursos serán para refinanciar cartas de crédito y para capital de trabajo, según consta en el acta de la sesión de la junta directiva. Asimismo, se aclara que por tratarse de financiamientos de corto plazo (1 año) no se requiere la autorización de entidades externos para contratarlos.
Agrega que la obtención de estos recursos da “oxígeno” en el corto plazo.
Esto se da en momentos en que el ICE espera que el Central se pronuncie sobre una solicitud que planteó para que le autorice emitir bonos por $60 millones.
El Central aduce que la firma de este tipo de contratos (préstamos) bancarios debe cumplir con el mandato contenido en los artículos 7 de la Ley N.° 7010 y 106 de la Ley orgánica del Banco Central de Costa Rica .
Así lo señaló el gerente del Central, José Rafael Brenes, en nota que dirigió el 12 de junio al contralor Luis Fernando Vargas.
La normativa citada estipula que el Gobierno y sus instituciones no pueden endeudarse sin que haya un dictamen del Banco Central y tengan autorización del Ministerio de Hacienda. Vale tanto para créditos internos y externos.
“Deuda es deuda. Nuestra lectura es que la legislación no discrimina entre crédito a corto o largo plazo”, manifestó ayer el presidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez.
Mecanismo normal
Pero el gerente de Gestión Administrativa del ICE, Armando Balma, aseguró que esos financiamientos no pesan en el endeudamiento porque se pagan este año.
Es un mecanismo de financiamiento “normal, que utiliza cualquier empresa”, argumentó.
Según Balma, esos manejos siempre se han dado en el ICE.
El directivo Hernán Bravo exteriorizó –según consta en el acta– su preocupación sobre este tipo de endeudamientos, pues podría generar una “situación complicada” para la institución si, cuando se cumpla el plazo, no se tienen los fondos para pagarlos.
Armando Balma dijo que el financiamiento se consiguió con “buenas condiciones” y que solo un banco cobraría una tasa del 2 por ciento por concepto de intereses moratorios.
Asimismo, añadió, “era probable” que ya los recursos de al menos un crédito se hayan usado.