Caño Negro (Los Chiles). Incendios por todo lado, humo, ceniza, sequía, polvazales, temperaturas de hasta 40 grados centígrados.
Un mes después de haberse iniciado el incendio del Refugio Nacional de Vida Silvestre Caño Negro, ahora está convertido en un infierno.
La alta temperatura por la falta de lluvias desde diciembre pasado también es alimentada por el gran calor que generan las quemas.
Según Fausto Álfaro, director regional del Ministerio del Ambiente y Energía, las llamas han arrasado con el 40 por ciento del refugio, fronterizo con Nicaragua, que tiene 9.940 hectáreas.
Insolación y desmayos
El calor y el humo son dos de los factores adversos contra los cuales también batallan un centenar de apafuegos del Ministerio de Ambiente y Energía, del Instituto Nacional de Seguros, de la Fuerza Pública y unos pocos voluntarios.
Hasta ayer, 18 de ellos fueron atendidos por paramédicos.
“La mayoría desmayó debido a insolación y deshidratación. Otros sufrieron lesiones, trastornos respiratorios por inhalación de humo, problemas musculares por causa de prolongadas caminatas en terrenos de topografía muy irregular y al menos uno sufrió trastornos estomacales”, dijo Luis Diego Román, coordinador de la llamada Operación contra el fuego.
La Nación verificó ayer que hay muchos bomberos extenuados por efectos del intenso trabajo. Y no solo hace falta agua para calmar el fuego, sino también la sed de los bomberos.
Ha habido tanta carencia de ese líquido que ayer a las 10 a. m. las existencias de agua embotellada y gaseosas estaban agotadas en algunos comercios locales.
“El refugio es un baño sauna ambulante”, señaló María Martínez. Ella expresó su preocupación por la gravedad de lo que pasa.
Y esa inquietud está justificada. Ayer reventó un nuevo frente de fuego en el Asentamiento la Española, donde a las 11 a. m. una cuadrilla evitó que las llamas devoraran una humilde casa de madera.
Helicóptero en acción
Mientras tanto, un helicóptero de la empresa Aerodiva, contratado por el Instituto Costarricense de Electricidad y la empresa telefónica Alcatel, apoya desde el sábado las tareas para apagar el fuego.
Esta aeronave traslada a los apagafuegos desde su centro de operaciones hasta los puntos donde hay conflagraciones. Además lleva estañones con agua y herramientas colgadas en un cable.