
Turrialba, Cartago. Los "buzos" del botadero de Turrialba pegaron el grito al cielo pues no están dispuestos a compartir su trabajo de reciclaje de desechos con los trabajadores municipales.
En los últimos meses, y para ganarse una "extra", los operarios del municipio se dedican a reciclar -mientras realizan la recolección de basura- y dejan a aquellos el material que sobra.
De acuerdo con Henry Castellón Vargas, uno de los afectados, la recolección y selección del material que es útil la realizan los trabajadores en horas laborales, mientras recorren las calles.
"Ellos tienen un salario por su trabajo; en cambio, nosotros dependemos de lo que podamos sacar para venderlo", afirmó.
Según dijo, hay días en que su ingreso es de apenas de ¢1.000, lo que resulta poco para enfrentar los gastos de la familia.
"Nosotros no conseguimos trabajo porque aquí (Turrialba) no hay fuentes y a las personas mayores ya no nos dan empleo", afirmó Franklin Picado Madrigal, quien tiene 44 años.
Piedra, al igual que sus compañeros, reside en el caserío Noche Buena, que se ubica cerca del botadero, unos ocho kilómetros al sureste de la ciudad.
En su mayoría, los "buzos" tienen siete años de realizar esta labor en el vertedero, en tanto que la participación de los empleados municipales es reciente.
Hombres, mujeres y, a veces, niños se dedican a recolectar y separar papel, aluminio, vidrio y metal para venderlo a un intermediario de la comunidad.
Proyecto municipal. Mientras tanto, el alcalde municipal de Turrialba, Marvin Orocú, declaró que ya giró una orden a los trabajadores de no separar los desechos durante las horas laborales.
"Está claro que realizan una actividad secundaria en horario de trabajo. Hemos determinado los controles necesarios", manifestó el funcionario.
Según Orocú, la Municipalidad pretende construir unos galerones en el botadero, donde estas familias podrán clasificar los desechos.
"Les hemos pedido que conformen una microempresa. Ahí podrán trabajar durante cierto tiempo hasta que puedan hacerse de sus propias instalaciones", comentó.
Sin embargo, el gobierno local solicitó a los interesados cumplir algunos requisitos que no han podido llevar adelante.
Entre las peticiones que hizo el municipio para poner en marcha el proyecto están: no llevar niños a trabajar en la separación de basura, procurar que los menores asistan a la escuela y asesorarse sobre formas de protección para evitar problemas de salud.
Orocú señaló que gestionan fondos ante el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) para construir aquella instalación.
Este dinero se utilizaría también en proteger el riachuelo que colinda con el depósito de basura de Turrialba.
La intención es evitar la contaminación de esa corriente, producto de los lixiviados que emanan del basurero municipal.