
Bomberos y diputados se dieron cita ayer junto al único hidrante en la Asamblea Legislativa para presionar por la aprobación de un proyecto de ley para ampliar esta red.
El Cuerpo de Bomberos pidió que se incluya en la agenda de sesiones extraordinarias, con carácter de urgencia, el proyecto de Ley de Hidrantes .
Este plan fue dictaminado afirmativamente el 24 de julio del 2007 por la Comisión de Asuntos Municipales.
“Tenemos más de 12 años de estar luchando para que se apruebe esta ley y se solucione definitivamente este problema”, declaró Héctor Chaves, director del Cuerpo de Bomberos.
El proyecto de ley declara el tema de interés público y responsabiliza a los dueños de los acueductos de la instalación y mantenimiento de los hidrantes.
Los prestadores del servicio de agua podrán fijar un canon en sus recibos para recaudar fondos y comprar hidrantes (cada dispositivo cuesta cerca de ¢1,5 millones).
“Este monto será fijado por la Autoridad Reguladora de los Servicio Públicos”, dijo Chaves.
Agregó que la colocación de los hidrantes deberá hacerse bajo los criterios técnicos del personal de Bomberos en las localidades.
Faltante. La Nación publicó el 7 de febrero un reportaje sobre la falta de estos dispositivos.
En esa ocasión Chaves explicó que en el país hay 5.000 hidrantes, pero 2.500 necesitan reparación o no sirven porque tienen entre 20 y 60 años sin mantenimiento.
A esto se suma un faltante de otros 5.000 hidrantes.
Este faltante lo sufren 36 localidades donde hay 183.000 pobladores, quienes no tienen una toma de agua cercana en caso de incendio.
Por ejemplo, en La Carpio, San José, viven 25.000 personas y un incendio arrasaría decenas de ranchos pues no hay un solo hidrante en dos kilómetros a la redonda.
El proyecto de ley es apoyado por los diputados liberacionistas Clara Zomer y Fernando Sánchez; ambos participaron en el acto de ayer con los bomberos.