Con un informe de 36 páginas en mano, el exministro de Seguridad Pública Fernando Berrocal Soto acudió ayer a la Comisión Legislativa que investiga posibles vínculos de las FARC en el país.
A lo largo de dos horas, Berrocal se refirió al nexo directo entre las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el narcotráfico, su “implantación” en el país, la creación de redes y la generación de la “crisis de inseguridad”.
Pese a la extensión del documento, el exministro no dijo nombres de los contactos políticos de las FARC ni las circunstancias de su salida del Gobierno en marzo.
Por eso, para muchos de los 16 diputados presentes en la sesión la comparecencia de Berrocal no cumplió sus expectativas.
“Es un problema serio el tema del narcotráfico y que las FARC estén en nuestro país, pero todavía me queda un sinsabor. No me aporta pruebas de esos contactos”, opinó la liberacionista Mayi Antillón, presidenta de este foro.
Él volverá el lunes y martes para responder preguntas.
Contundente. Los legisladores sí estuvieron de acuerdo en la contundencia de sus palabras. “Toda a droga que entra a Costa Rica viene de las FARC. En la zona el 80% de la droga es de las FARC. Si eso no es penetración, no sé qué lo es”.
Esa realidad, agregó Berrocal, la revelan informes de la Policía de Control de Drogas, de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) y de las autoridades colombianas.
También está en los hechos que ocurren desde el 2000, pero que, en su criterio, no fueron combatidos sino hasta el 2006.
“Bodegas llenas de drogas en el Valle Central y no solo en las costas, casas con sofisticados equipos de comunicación satelital en la zona sur, arsenales de potentes armas militares, camiones y furgones, burros pequeños y grandes hasta llegar a sumas inimaginables de más de 63 toneladas de droga y a quebrar cerca de 50 redes de distribución y a investigar más de 50.000 personas…”.
Berrocal afirmó que el país a reexportado cocaína a 27 países y que la Dirección de Migración y Extranjería “ha sido por muchos años la caja chica de la corrupción”.
Tal situación, en su criterio, permitió el ingreso ilegal de unos 12.000 colombianos, entre ellos los líderes del crimen organizado y de la delincuencia común.
Berrocal reiteró que tras su salida del Ministerio de Seguridad se inició una campaña de difamación en su contra, por lo que acudirá a los tribunales de justicia.
