El Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) promueve una reforma legal que restrinja la entrega de bonos gratuitos de vivienda solo a las familias que tengan ingresos mensuales inferiores a los ¢184.000.
En la actualidad, el Banco ofrece bonos gratuitos a las familias que no tengan propiedades y que perciban salarios inferiores a ¢490.000 al mes.
Conforme aumentan los ingresos, el monto gratuito disminuye de ¢3,5 millones (bono máximo) a ¢875.000 para la compra de lote y construcción de casa.
La nueva propuesta pretende que los núcleos familiares con salarios que oscilen entre ¢184.000 y ¢732.000, tengan acceso a un crédito con una tasa de interés subsidiada, más baja que la ofrecida por el resto de entidades del sistema bancario nacional.
El monto máximo del préstamo sería de ¢19,5 millones, pagaderos en plazos de 15 a 20 años.
El dinero saldrá del banco o de entidades financieras autorizadas que quieran participar en la modalidad de tasa subsidiada.
La propuesta fue expuesta ayer por el gerente del Banhvi, Ennio Rodríguez, durante la conmemoración del vigésimo aniversario de esa institución.
Rodríguez explicó que la iniciativa pretende que familias de clase media “puedan adquirir o construir viviendas con mejores acabados y mayor tamaño, en comparación con las que normalmente se edifican mediante bono familiar”.
Esa propuesta busca rescatar los principios del Banco Hipotecario pues, en un inicio, el bono de vivienda no era gratuito y los beneficiarios debían aportar contribuciones “simbólicas” para recibir su casa.
El jerarca cree que el cambio reducirá el “clientelismo” político que afectó la imagen del Banhvi durante muchos años, cuando terceros, ajenos a la institución (entre ellos altos funciona-rios y “zopilotes”), pedían dinero a las familias a cambio de entregarles un bono de vivienda.
Enero. Ennio Rodríguez entregó el proyecto ayer al presidente de la República, Óscar Árias, quien fue uno de los gestores del Banhvi en 1986.
Según Rodríguez, el proyecto irá a la Asamblea Legislativa en enero. Explicó que, si se aprobase la reforma, se definiría la tasa.
Indicó que la iniciativa no implica entregar menos bonos pues, según aseguró, el 70% de los ingresos anuales del Banco serán para la erradicación de tugurios y para atender a familias en pobreza extrema, ancianos y personas con discapacidad.
Ayer, durante el balance de dos décadas, el ministro de Vivienda, Fernando Zumbado, recordó que el Banhvi ha repartido ¢262.000 millones, que favorecieron a 236.375 familias.
