Furia, frustración , miedo, pero sobre todo esperanza , quedaron plasmados en un mural que diseñaron y construyeron ocho jóvenes que viven recluidos en el Centro Juvenil Zurquí, en Santo Domingo de Heredia.
La inauguración de esta obra, ayer, representa un esfuerzo de estos muchachos por expresar sus sentimientos y, a la vez, reflejar la incertidumbre de su futuro, según Rebeca Herrera, directora del centro de atención juvenil.
Johnny, de 17 años, fue uno de los adolescentes involucrados en el proyecto. Dibujó una serpiente que se transforma en un río y que representa el símbolo chino conocido como ying y yang .
"El corazón siempre tiene un lado bueno y otro malo. Ahora busco reformar mi vida con solo lo bueno", dijo sobre su diseño.
Los jóvenes, quienes están descontando penas por robo, provienen de familias desintegradas y sufrieron algún tipo de adicción.
El mural fue construido con la técnica conocida como mosaico, la cual consiste en rellenar sus dibujos con pedacitos de cerámica y azulejo. Los materiales los donaron La Casa del Azulejo, Universal y algunos de sus proveedores.
La gestora del proyecto fue Marielos Mora , orientadora del centro, fallecida sorpresivamente semanas atrás, por lo que se le rindió un homenaje durante el acto.
Con este trabajo, que estuvo supervisado por el profesor de arte Gerardo Áviles, los privados de libertad también conocieron un nuevo oficio .
Mientras aprendía a pegar la cerámica y los azulejos, Kéndall, con apenas 16 años, aprovechó la oportunidad para dibujar y darles vida a sus playas de Moín, en Limón, a las que extraña " profundamente ".
Actualmente hay 47 muchachos internados en el centro, con edades comprendidas entre los 12 y 17 años. Si usted desea colaborar con algunos de los proyectos, puede comunicarse por el teléfono 268-7526.