
Cartago. Más de tres décadas han pasado desde que nació el asentamiento Los Diques, al oeste de esta ciudad, y aunque tres proyectos de vivienda se gestaron para erradicarlo, ninguno logró cumplir ese objetivo.
Las expectativas de una solución son lejanas. El ministro de Vivienda, Ángelo Altamura, admitió que no existe ninguna propuesta para reubicar a las familias de Los Diques.
Fue a finales de los años 70 cuando un grupo de personas construyó su casa en los terrenos aledaños al río Reventado, en los distritos Carmen, San Nicolás y Guadalupe de este cantón.
Son unas 5.600 personas en 1.053 casas en un sitio donde, en 1963, el río causó 15 muertes, cuando una avalancha de lodo, troncos y rocas barrió lo que había a los lados del cauce.
Además, enfrentan problemas con el abastecimiento de agua, la electricidad, manejo de desechos sólidos, drogas y violencia.
Los Diques se compone de 13 precarios, divididos por la vía que comunica la carretera Interamericana Sur con Cartago.
Al norte están los caseríos de barrio Nuevo, María Auxiliadora, Linda Vista, Corazón de Jesús, La Esperanza, La Unión, La Cruz, Miraflores, El Higuerón y Trejos.
Al sur, La Mora, Santa Marta, barrio Los Ángeles, San Francisco y Santa Gertrudis.
El norte tiene 604 viviendas y 3.396 pobladores, mientras en el sur hay 449 casas y 2.212 habitantes, según el Área de Salud de Cartago.
En la administración 1994-1998, se impulsó el traslado de 630 familias a la urbanización Manuel de Jesús Jiménez, pero solo se fueron 210. Las casas desocupadas fueron reinvadidas y la situación siguió.
"Se informó en ese momento de que muchos trasladados vendieron en ¢50.000 su lote, por lo que se formó un círculo vicioso", manifestó el expresidente municipal Francisco Marín.
Dos más. Según varios documentos, el proyecto denominado Cocorí sufrió un destino similar al Manuel de Jesús Jiménez.
La Comisión Especial de Vivienda -en la administración 1990-1994- diseñó otra propuesta que terminó en los archivos de una institución crediticia de Cartago.
"Estamos cansados de tantas promesas. Hemos ido al INVU y el Ministerio de Vivienda, pero no se soluciona nada", aseguró María Joaquina Dittel, vocal del comité de vecinos pro vivienda.
El alcalde de Cartago, Carlos Góngora, afirmó que falta voluntad política para una solución.