
Costa Rica cerró el 2024 con un repunte en las muertes de bebés y de mujeres durante el embarazo o el parto, según los indicadores demográficos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
La tasa de mortalidad infantil llegó a 10,21 muertes de menores de un año por cada mil nacimientos, mientras que en el 2023 fue de 9,06. Esto implica una muerte infantil adicional por cada mil nacimientos.
El INEC detalla que este indicador ha mostrado un comportamiento irregular desde el 2014, cuando se registraron ocho muertes por cada mil. A partir del 2022, la tendencia cambió y comenzó un ascenso sostenido hasta alcanzar los niveles actuales.
La mortalidad neonatal, es decir, las muertes ocurridas en los primeros 28 días de vida, sigue siendo la predominante. En el 2024 llegó a 7,33 por cada mil, un aumento del 10,2% frente al año previo. La posneonatal —entre los 28 días y el primer año— marcó 2,88 por cada mil, también el valor más alto del periodo 2014-2024.
Materna: un salto de más del 100% en dos años
La mortalidad materna mostró el incremento más drástico. La razón de muertes maternas por cada 10.000 nacimientos pasó de 1,50 en 2022 a 3,27 en 2024, lo que representa un aumento de 118,6%. En términos simples, en el 2024, se registraron aproximadamente dos muertes maternas más por cada 10.000 nacimientos que hace dos años.
Este indicador abarca las muertes relacionadas con el embarazo, el parto o el posparto.
Un país que tiene menos nacimientos, pero más muertes
El informe también confirma que la fecundidad continúa descendiendo a niveles de “ultra baja fecundidad”: 1,12 hijos por mujer en el 2024, frente a 1,78 en 2014. “Es decir, aproximadamente un hijo o hija menos en los últimos 11 años”, dice el INEC.
En paralelo, la mortalidad general aumentó 35,6% en la última década, impulsada por el envejecimiento poblacional y el impacto de las defunciones durante la pandemia.
Los indicadores se construyeron a partir de los registros nacionales de nacimientos, defunciones y matrimonios, así como de las proyecciones de población al 30 de junio de cada año.
