Una deuda contraída en juegos de azar es para la policía judicial el principal móvil que desencadenó el triple crimen ocurrido --la noche del sábado anterior-- en un casino del hotel Presidente, en el centro de San José.
"Es un hecho aislado", afirmó ayer, a las 4:25 p.m., el director del OIJ, Manuel Alvarado Blanco quien, empero, reveló la existencia de al menos dos poderosas bandas de la llamada "mafia china" que operan en el país, especialmente en casinos frecuentados por orientales.
La hipótesis policial está basada en evidencias y testimonios acerca de serios problemas entre dos de las víctimas y un comerciante, también de origen oriental, detenido pocas horas después de los hechos.
De acuerdo con informes en poder de la sección de Homicidios del OIJ, Zhang Beiyu y Chung Fat Lam, acribillados con ráfagas de subametralladora UZI, adeudaban ¢1 millón a Chai Yuen Cheng Lai, conocido como Michael Cheng, quien figura como principal sospechoso del ataque.
Durante el incidente, también murió Geovanny Delgado Vargas, alias Frijol, quien fungía como guardaespaldas de Lam.
Los tres hombres habrían discutido acaloradamente días antes del suceso, e incluso se amenazaron de muerte mutuamente, según narró al OIJ una mujer de apellido Gómez, quien convivía con uno de los orientales asesinados.
Visita mortal
Fat Lam y Beiyu acudieron la noche del sábado anterior al casino josefino para jugar y, al mismo tiempo, "solucionar de una vez por todas" sus diferencias con Michael Cheng, a quien, supuestamente, pagarían el monto adeudado.
Sin embargo, las cosas tomaron otro rumbo a las 11:40 p.m. cuando apareció Cheng acompañado de un amigo, cuya identidad era ayer desconocida para las autoridades.
Este hombre ingresó primero en la sala de juegos y, tras comprobar que allí se encontraban Fat Lam y Beiyu, se lo informó a Cheng, quien, sin mediar palabra, entró para disparar a quemarropa contra sus deudores.
Durante la refriega también hirió a otros jugadores con quienes, cree el OIJ, no tenía problemas pendientes. Al salir fue perseguido por Delgado, a quien ultimó de varios disparos.
Tanto Lam como Delgado purgaron varios años de prisión por tráfico internacional de heroína y homicidio simple, respectivamente, informaron ayer voceros del Ministerio de Justicia. (Véase nota aparte.)
Ayer, las autoridades no habían logrado recuperar el arma utilizada ni dar con el misterioso acompañante del presunto homicida.
Esa situación, en parte, se dio porque ninguno de los sobrevivientes de la balacera ha querido suministrar datos sobre el desconocido por temor a represalias o a una venganza, trascendió en fuentes judiciales.
Pese a considerarlo "un hecho aislado", el OIJ también analizaba ayer, como contexto del triple asesinato, las actividades de una banda de la mafia china que presta dinero en distintos casinos y cobra elevados intereses, para cuya recuperación no dudan en emplear amenazas de muerte, golpizas o el asesinato.
Comerciante requerido
Michael Cheng, propietario de un restaurante en San Blas de Moravia, quien se mostró hermético al ser interrogado por oficiales del OIJ, fue requerido ayer por tres homicidios calificados y lesiones graves.
El sospechoso, contra quien el OIJ dice tener evidencias testimoniales que lo vinculan con el triple crimen, fue llevado a las 3:30 p.m. al Juzgado Segundo de Instrucción de San José para ser indagado.
Avanzada la tarde de ayer, no fue posible conocer detalles de lo expuesto por Cheng ante dicha dependencia judicial, de donde salió, a las 4:55 p.m., fuertemente escoltado por varios efectivos judiciales.
Según voceros del OIJ, el detenido no cuenta con antecedentes penales.
Colaboraron con esta información Rodolfo Martín y Carlos Hernández, redactor y corresponsal de La Nación respectivamente.