
Una nueva traba administrativa retrasará la construcción de la carretera a Caldera, cuyo arranque estaba previsto para este mes.
Luis Diego Vargas, viceministro de Concesiones, reconoció que la empresa responsable de las obras aún no ha presentado la solicitud de inicio de obras.
Según explicó, el Consorcio Autopistas del Sol no empezará el proyecto hasta que la Contraloría General de la República refrende un addendum al contrato.
Este documento adicional incorpora otro requisito solicitado por los bancos acreedores para respaldar su inversión de $200 millones (¢104.000 millones).
El Banco Centroamericano de Integración Económica y la Caja de Madrid pidieron la creación de un fideicomiso con las acciones de la concesionaria. Es una garantía adicional para proteger el préstamo, explicó Vargas.
“La constructora está supeditando la orden de inicio de las obras a la aprobación del addendum en la Contraloría”, dijo.
Según el Consejo Nacional de Concesiones, el texto adicional tiene 15 días en la Contraloría, pero este ente dispone de dos semanas adicionales para resolver.
Mientras tanto, es probable que las maquinarias no remuevan ni un metro de tierra en la nueva carretera de 77 kilómetros que enlazará a Ciudad Colón con Caldera, en el Pacífico central.
Álvaro Muelas, director general de Autopistas del Sol, dijo anoche que la constructora tiene toda la maquinaria y el personal listo para iniciar obras. No obstante, el desembolso del crédito depende de la decisión de Contraloría.
Sanciones. Luis Diego Vargas declinó indicar si la firma española-portuguesa-tica podría ser sancionada por el nuevo retraso.
“Para la administración (el Estado), la solicitud de orden de inicio debió presentarse a más tardar el 30 de marzo pasado pero la constructora no ha hecho la gestión”, manifestó el viceministro.
No obstante, aceptó que la gerencia del proyecto está evaluando si la empresa incurrió en un retraso de obras.
Esta no es la primera vez que el proyecto se estanca.
La iniciativa se diseñó hace 30 años, los cinco puentes principales de la vía se inauguraron en el 2002 y el asfaltado viene posponiéndose desde hace cinco años.
Una vez que empiecen las obras, el Consorcio Autopistas del Sol tiene 24 meses para entregar la carretera concluida.
La expectativa del Gobierno es que esta obra disminuya en 30 minutos el recorrido hacia la costa Pacífica. Hoy, el recorrido por el monte del Aguacate tarda hasta dos horas debido a la gran cantidad de vehículos que saturan la ruta.
