
Un padre de familia y abogado presentó dos denuncias ante la Fiscalía Penal Juvenil de Guanacaste contra cuatro colegiales que en apariencia agreden psicológicamente, física y emocionalmente a sus dos hijos en el Liceo Laboratorio de Liberia. Afirma que el 4 de agosto uno de ellos fue golpeado con una silla de madera en un nuevo episodio de presunto acoso escolar.
“Mi hijo pudo repeler ese ataque con sus brazos, que de haber logrado su cometido pudo haberlo lesionado permanentemente por la zona sensible donde se dirigió el ataque e incluso provocarle la muerte. De esta agresión y de agresiones anteriores de parte de otros miembros de este grupo ya se interpusieron dos denuncias ante la Fiscalía Penal Juvenil”, detalló el padre y abogado Alex Soto León.
Según el hombre, las denuncias, de las que La Nación tiene copia, fueron presentadas contra cuatro colegiales menores de edad. La primera se presentó contra dos estudiantes en junio y la segunda, el 4 de agosto, contra dos alumnos más.
Las personas menores de edad denunciadas son las que habrían agredido físicamente a sus hijos, aunque se afirma que hay un grupo grande de otros colegiales que maltratan verbalmente a los estudiantes.
Vídeos adjuntos a las denuncias muestran estudiantes enfrentados a golpes. Según el papá, uno de sus hijos tuvo que hacerles frente a los compañeros que lo agredieron. En una de las grabaciones se observa cómo uno de los estudiantes lo golpea con una silla.
Inacción del centro educativo
Además de las denuncias penales contra los colegiales, Soto presentó una denuncia formal ante el Ministerio de Educación Pública (MEP) por acoso escolar reiterado y omisión del deber de protección. En la misma solicitó medidas urgentes de protección. El documento también fue dirigido al Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y la Defensoría de los Habitantes.
En el documento, el padre detalla que la situación se ha informado al director del centro educativo, al profesor guía y al departamento de orientación, y afirma: “han sido omisos a aplicar los reglamentos del MEP”.
Tras la denuncia, el PANI envió un oficio pidiendo cuentas al colegio sobre medidas de protección implementadas para resguardar a los estudiantes que habrían sido agredidos. Además, ordenó a la dirección implementar acciones para que haya cero interacción “entre los agresores y las víctimas”.
El documento del Patronato señala que en el centro educativo no se activaron oportuna y efectivamente los protocolos de contención y que por ello culminó en la agresión física del 4 de agosto, cuando un estudiante fue golpeado con una silla.
La Nación envió consultas a la oficina de prensa del Ministerio de Educación sobre las denuncias interpuestas y acerca de si se han activado protocolos tras lo expuesto por el padre; no obstante, al cierre de edición no se había recibido respuesta.
“Durante un largo período, mis hijos han sido víctimas de agresiones psicológicas, emocionales, físicas y de un acoso escolar y constante, por parte de un mismo grupo de estudiantes, quienes se juntan como una banda dentro del centro educativo.
“En múltiples ocasiones los hechos fueron comunicados al profesor guía, a la Dirección y a otras instancias administrativas del colegio, incluido el departamento de orientación, levantándose incluso actas donde se ha informado de lo sucedido y expuesto las diferentes situaciones que han escalado en agresiones físicas en repetidas ocasiones”, detalló el padre.
No obstante, afirmó que hasta ahora no se han implementado medidas eficaces para detener el bullying ni para garantizar la seguridad de sus hijos “por parte de quienes están obligados a velar por su seguridad e integridad cuando están dentro de la institución”.
El abogado comentó que decidió denunciar de manera administrativa y penal, ya que, a pesar de haber acudido ante las autoridades del colegio, las agresiones continuaron y se intensificaron.
Este viernes, 7 de agosto, comentó que sus hijos iban a ser nuevamente agredidos y agregó que volvió al colegio, donde levantaron una nueva acta. No obstante, dijo que de eso no ha pasado nada y que hasta ahora no se ha instaurado ninguna medida cautelar.

Bullying no cesa
En lo que va del curso lectivo, entre febrero y mediados de junio, la Contraloría de Derechos Estudiantiles del MEP contabilizó 166 situaciones de violencia relacionadas con bullying.
Solo en 2025, la Fiscalía Penal Juvenil recibió 5.313 denuncias por casos de violencia en centros educativos, en general.
