
El taxista informal Javier Marín Fernández, de 35 años, fue localizado asesinado ayer a las 4:30 a. m. en una calle solitaria en la finca bananera Miravalles en Zent, Matina, en Limón.
El cuerpo se hallaba tirado en el suelo en la parte de atrás del vehículo de su propiedad, el cual tenía la cajuela abierta.
Marín presentaba varios orificios, lo que hace sospechar que le dispararon con una bala explosiva. Esta se divide en balines cuando se la dispara.
Marín también se ganaba la vida como trabajador bananero.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Limón dijeron que se inicialmente se ha descartado el robo como el móvil del crimen pues Javier Marín no fue despojado de sus pertenencias.
Un hecho que llamó la atención de la policía es el hecho de que estaba abierta la cajuela del carro.
Según una hipótesis policial, luego de que los desconocidos interceptaron a Marín, lo metieron en la cajuela y ahí lo retuvieron durante algún tiempo.
Con este asesinato, ya suman cuatro los crímenes perpetrados contra personas que trabajan como taxistas en la provincia de Limón, y diez en todo el país, durante este año.
Aún sin testigos
Javier Marín Fernández vivía en Goicoechea, en San José, donde se ganaba la vida como chofer de taxi durante las noches.
Sin embargo, hace como unos seis meses, varios sujetos que lo pararon en Guadalupe lo amenazaron con armas de fuego.
Luego de despojarlo de sus pertenencias, lo metieron en la cajuela del carro y lo dejaron abandonado en el sector de Los Cuadros de Goicoechea.
Tras ese incidente, y debido a que tenía algunos meses de divorciado, Marín se trasladó a vivir a Matina, a la casa de su madre, en Cuba Creek.
En aquella localidad se empleó en la bananera Carrandí, pero en la noches también hacía servicios como taxista “pirata”.
El sábado, según contaron familiares, Marín permaneció en la casa durante la tarde y salió alrededor de las 9 p. m., cuando se dirigió al negocio conocido como La Marisquería, ubicado en Zent.
Al parecer, Marín permaneció allí hasta alrededor de las 11 p. m.
Personas que lo vieron entonces dijeron que él salió solo.
No se descarta que cerca se encontrara con algunas personas, quienes le habrían solicitado un servicio de taxi.
El auto apareció a unos tres kilómetros de distancia de La Marisquería, en una calle de piedra ubicada entre las localidades de Zent y Boston.
Una de las dificultades en este caso es que las autoridades no cuentan con testigos que observaran algo sospechoso pues el crimen se produjo dentro de una finca bananera.