El País

Asesinan a dentista

Cuerpo presentaba dos heridas de arma blanca

El cuerpo sin vida del cirujano-dentista Francisco Rojas Vargas, quien tenía 72 años de edad, apareció ayer en la tarde en una clínica situada en el centro de San Pedro de Montes de Oca, en San José.

Según informes de la Fuerza Pública, el crimen fue descubierto por una paciente de Rojas a las 4 p. m., la cual ingresó al consultorio tras tocar varias veces un portón.

Al parecer, el odontólogo murió de una herida de arma blanca en el tórax y otra en el cuello.

Inicialmente, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) maneja como posible móvil del homicidio el robo.

Lo anterior, debido a que el asesino sustrajo –supuestamente– las joyas que Rojas Vargas siempre portaba.

Sin embargo, se indagará si esto se hizo para confundir a los policías en la investigación. Aparte de esas pertenencias, no desapareció nada más de la clínica dental.

De acuerdo con Johnny Briceño, zapatero que trabaja a un lado del consultorio, minutos después de que el médico entró a su oficina se escuchó un ruido. Al parecer, algo cayó al suelo.

Ese sonido pudo ser de un estante que estaba tirado en el piso, muy cerca del cadáver. Todas las cosas que allí estaban quedaron en el suelo.

"Escuché un ruido en seco, como que algo se cayó. Luego, al ratito, vi al barbero de aquí a la par pasar corriendo y fue porque la mujer que encontró el cuerpo le avisó a él sobre lo que había pasado", indicó Briceño.

Presuntamente, cuando las personas llegaron a la escena este ya tenía varios minutos de fallecido.

Rojas había perdido gran cantidad de sangre, principalmente a causa de la herida en el cuello.

Varias personas consultadas ayer afirmaron no haber visto a ningún sospechoso entrar o salir de la clínica.

"Él siempre llegaba a las 3:30 de la tarde y hoy no fue la excepción. Aquí nadie vio nada extraño", explicó un conocido de la víctima que prefirió no ser identificado públicamente.

Al sitio del crimen llegaron varios familiares de Rojas; sin embargo, ninguno quiso dar declaraciones. El fallecido también trabajaba para la Caja Costarricense de Seguro Social.

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