Dos hombres encapuchados asaltaron ayer a las 5:20 p.m. la agencia del Instituto Costarricense de Electricidad, en Desamparados, y robaron unos ¢12 millones en efectivo.
En el momento de cometer el delito ya la agencia había cerrado y solo quedaban adentro el guarda de la empresa Compañía Organizada de Seguridad, Delio Fernández, y las cajeras Maritza Aguilar Cruz y Amanda Camacho Arce, esta última con cinco meses de embarazo.
Para efectuar el hecho, los asaltantes se escondieron en un servicio sanitario, subidos en el retrete, y esperaron a que los empleados cerraran el edificio.
Cuando el vigilante efectuaba una revisión de rutina en el baño, los delincuentes lo encañonaron con un revólver calibre 38, le quitaron el arma de reglamento y pidieron que los guiara hacia el dinero.
En ese momento Amanda hablaba con su marido por teléfono y dejó la línea abierta cuando uno de los hombres la encañonó para exigirle la entrega del dinero, a lo que ella accedió.
Al otro lado de la línea, Omar Arroyo, su esposo, escuchó lo que le pareció una pelea entre dos hombres y los gritos de uno de ellos pidiendo la plata. El escuchó como su esposa gritaba "no me disparen estoy embarazada".
Mientras uno de los delincuentes colocaba en bolsas los fajos de billetes, el otro ordenó a los tres empleados lanzarse al suelo boca abajo y vigiló el acceso a la agencia.
Cuando tenían todo el dinero, los asaltantes salieron por la puerta principal de la dependencia y huyeron, al parecer en un automóvil estacionado cerca. De inmediato Amanda volvió a llamar a su marido y le explicó lo sucedido para que pidiera ayuda.
Otros empleados de la agencia telefónica, que no quisieron ser identificados, calcularon lo robado en unos ¢12 millones recaudados por el cobro de recibos telefónicos.
Al cierre de edición, el Organismo de Investigación Judicial efectuaba un operativo en zonas aledañas al asalto con el fin de detener a los malhechores. No fue posible obtener una versión oficial del ICE acerca del hecho.
Además de este golpe, anoche hubo otros dos zarpazos del hampa: un empleado de la compañía Chiclera Costarricense denunció haber sido asaltado y despojado de un maletín con ¢1,5 millones mientras cambiaba una llanta del cambión que conducía, en Tres Ríos de La Unión.
Además, pasadas las 7 p.m., un hombre usó un puñal para robar ¢40.000 del supermercado Jerry, al costado sur de la Iglesia de La Merced en San José.