Una falsa patrulla del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), conformada por cuatro hombres que se hicieron pasar por policías, asaltó ayer, poco después de la medianoche, a 60 pasajeros que viajaban de compras en un autobús hacia el Depósito Libre Comercial de Golfito.
El atraco se produjo en un sector de la carretera Interamericana Sur conocido como Casa Mata, a 50 kilómetros de la ciudad de Cartago.
Así fue confirmado por agentes de la policía judicial de Pérez Zeledón, sitio en donde los perjudicados con el atraco interpusieron la denuncia.
Los afectados son un grupo de excursionistas que salió del Parque Central, en San José, a las 10:45 p. m. del viernes y que tenía previsto llegar a Golfito al amanecer del sábado.
Al parecer, la nueva disposición, que obliga a permanecer en ese cantón durante 24 horas para efectuar sus compras, ha obligado a muchos a viajar de noche para economizar tiempo y dinero.
Según la denuncia, los maleantes interceptaron el autobús y le ordenaron al conductor continuar lentamente rumbo hacia San Isidro de Pérez Zeledón, mientras despojaban a los pasajeros de sus pertenencias.
Además, otro de los maleantes siguió el autobús en un Mitsubishi Montero, con luz rotativa, simulando ser uno de los vehículos de la policía judicial.
En un trayecto de unos tres kilómetros, despojaron a los pasajeros de unos ¢2 millones en efectivo, joyas, relojes y otras pertenencias y huyeron en la falsa patrulla.
Sin embargo, algunos lograron ocultar una parte del dinero entre sus ropas.
Las víctimas arribaron a San Isidro de Pérez Zeledón a las 2 a. m. y denunciaron lo sucedido en la Delegación Regional del OIJ. La denuncia fue firmada por un hombre de apellido Solís Rodríguez, organizador de la excursión.
Horas de angustia
Según la denuncia, los falsos policías encañonaron a un bebé y a otro niño de 11 años para amedrentar a los pasajeros.
En medio de los gritos de pánico, uno de los asaltantes hizo añicos de un disparo una de las ventanas laterales del autobús.
Luego pasaron una bolsa por los asientos y obligaron a los viajantes a poner todas sus pertenencias en ella.
Al conductor de otro autobús que también se dirigía a Golfito le extrañó ver la forma lenta en que se desplazaba el vehículo interceptado por los maleantes, por lo que se estacionó a la orilla de la carretera para prestar ayuda.
Entonces los hampones decidieron bajarse rápidamente para huir en la falsa patrulla que venía atrás.
Según fuentes judiciales, una vez que las víctimas denunciaron el caso en Pérez Zeledón, el grupo por unanimidad decidió continuar su viaje a Golfito con el dinero que lograron ocultar de la acción de los maleantes.