En medio de cánticos, alabanzas y decenas de fieles que se congregaron ayer en la Catedral Metropolitana, se celebró la solemnidad del Día de San José.
La misa se inició pasadas las 9 a. m. con la presencia del ministro de Trabajo, Víctor Morales, y el representante del alcalde josefino, Mario Vargas.
Durante la actividad, el arzobispo de San José, monseñor Román Arrieta, instó a los miembros del Gobierno a promover un cambio en el régimen de pensiones "que garantice a cada anciano en total desamparo, la pensión que necesita para vivir sencilla, pero decorosamente los últimos días de su existencia".
Inmediatamente, pidió a los diputados de la Asamblea Legislativa que apoyen esta iniciativa sin importar sus vínculos políticos.
Posterior a la celebración, que se realiza desde la fundación de la diócesis de Costa Rica en 1850, el Ministro de Trabajo expresó que está de acuerdo con el mensaje del Arzobispo, y mencionó que uno de los principales proyectos de la administración Rodríguez Echeverría es -precisamente-, la modificación del régimen de pensiones.
Para ello, el ministerio del ramo prepara un proyecto de ley que modifique el actual sistema de pensiones de acuerdo con las recomendaciones planteadas en la Mesa de Concertación. Morales espera que el proyecto se presente ante el presidente de la República, Miguel Ángel Rodríguez, en los próximos días y luego pase a conocimiento de los diputados.
Asimismo, aseguró que este cambio es necesario para evitar el colapso del régimen de pensiones en los próximos años e incluso promovió la idea de crear un sistema complementario, que involucre dineros del Banco Popular y el Instituto Nacional de Seguros, entre otros, para subsidiar a aquellas personas que nunca cotizaron para la Caja Costarricense de Seguro Social u otros sistemas de pensiones.
Jóvenes y campesinos
Otros de los temas abordados por el Arzobispo durante la homilía fueron la petición a los jóvenes de secundaria de apoyar la nota de conducta establecida por el Ministerio de Educación, pues es una forma de evaluar el testimonio ejemplar que ellos brindan dentro de los centros de estudio.
También se refirió a la necesidad de apartar a los muchachos de las drogas y el desenfreno sexual que conduce a graves enfermedades como el sida y una mayor integración con la Iglesia.
Por último, monseñor Arrieta Villalobos motivó a los miembros del Gobierno y la Iglesia a no desamparar a los campesinos que en estos momentos atraviesan por una difícil situación económica producto del alto costo de los insumos, la eliminación de los aranceles y "las ganancias astronómicas que se recetan los intermediarios".
La conmemoración de la fiesta a San José comenzó el jueves por la noche cuando sacaron en procesión a la imagen de San José, con el niño Jesús en brazos, por los alrededores de la Catedral Metropolitana, y cerraron la actividad con un juego de pólvora.