Casi medio siglo de distanciamiento diplomático entre Costa Rica y Cuba llegó ayer a su fin cuando el presidente, Óscar Arias Sánchez, anunció el restablecimiento de esos vínculos
Arias reveló a las 12:50 p. m. su decisión de reanudar los lazos que en 1961 rompió el entonces gobernante Mario Echandi Jiménez al calor de la lucha ideológica entre el comunismo y el capitalismo.
Ahora, en América, solo Estados Unidos y El Salvador carecen de nexos con el régimen de Fidel y Raúl Castro, pero el presidente electo salvadoreño, Mauricio Funes, ya había advertido que normalizará las relaciones cuando asuma el poder, el 1.° de junio.
Arias dijo que “ha llegado la hora (...) debemos ser capaces de ajustarnos a las nuevas realidades”, pero declinó explicar por qué tomó la decisión ahora, con Raúl Castro al frente del Gobierno cubano y solo semanas después de cambios en la estructura de poder de la Isla.
Se limitó a manifestar que “es el momento oportuno” y también declinó responder a cargo de quiénes ha estado el proceso de negociación con el Gobierno cubano. “Eso no es importante”, adujo.
Sobre las razones para tender la mano amistosa al régimen que hace solo dos años criticaba con dureza, Arias argumentó: “No quisiera mantener el silencio oficial que por décadas ha imperado entre ambos países (...) Ha llegado la hora de relaciones oficiales y normales, que nos permitan abordar coincidencias y desacuerdos hablándonos con sinceridad”.
Esta es la tercera gran decisión diplomática que ejecuta Arias desde mayo del 2006. Primero decidió trasladar la embajada en Israel de Jerusalén a Tel Aviv y luego estableció relaciones diplomáticas con China, en junio del 2007.
Amigos. El anuncio sobre el lazo diplomático con el régimen dictatorial cubano sobrevino dos años después de que la relación bilateral ardía por el desacuerdo y los comentarios opuestos en torno al Tratado de Libre Comercio (TLC) y la apertura democrática.
A pesar de las fuertes críticas recíprocas, Costa Rica y Cuba han mantenido “intensas relaciones consulares”, afirmó el canciller costarricense, Bruno Stagno.
Los consulados de Costa Rica en La Habana y de Cuba en San José se limitan a temas administrativos, aunque a falta de embajadas también llevan asuntos políticos de manera informal.
En los últimos meses se habían incrementado los contactos.
Ahora, Costa Rica tendrá embajada en La Habana, la cual probablemente se instale en la sede actual del consulado, a cargo del periodista José María Penabad. ¿Quien será el embajador o la embajadora? Arias aún no lo decide.
Arias espera que pronto se nombre también un embajador de Cuba, país que espera un mejor trato por parte del Gobierno del presidente de EE. UU., Barack Obama.
Stagno solo recordó que fue costa Rica la que en 1961 decidió romper el nexo diplomático, por lo cual ahora podía tomar esta decisión de manera “soberana”.
Advirtió, sin embargo, que para tender lazos diplomáticos se requiere el consentimiento de ambas partes, como lo dice la Convención de Viena, el tratado mundial que rige las relaciones entre países.
Las relaciones amistosas entre Cuba y Costa Rica se manifiestan, recordó Stagno, en la cooperación médica efectuada mediante el envío de un grupo de radiólogos y con el ofrecimiento de ayuda para tareas de rescate tras el terremoto del 8 de enero, entre otros.
“Queremos ser reconocidos en por nuestra amistad y no por nuestra enemistad, por nuestra disposición para ayudar y no por nuestra intransigencia”, expuso Arias en una declaración leída ayer.
No fue posible hablar con José María Penabad.