A menos de cuatro meses de las convenciones presidenciales en el PLN y el PUSC, los precandidatos Rolando Araya y Abel Pacheco avanzan con paso firme en las preferencias electorales de los liberacionistas y los socialcristianos.
Araya aumenta su ventaja frente a José Miguel Corrales y Antonio Álvarez Desanti, cuyos caudales electorales se estancan en el Partido Liberación Nacional (PLN).
Mientras, Pacheco el diputado que enfrenta a la cúpula del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) supera, por mucho, a su adversario, el exministro Rodolfo Méndez Mata.
Las conclusiones se obtienen de la última encuesta de la firma Unimer Research International, para La Nación , efectuada entre el 20 y 30 de enero.
Según los resultados de la muestra total, un 32,3 por ciento de los costarricenses votaría por Araya si la convención socialdemócrata se efectuara hoy.
Un 21,9 por ciento lo haría por Álvarez y un 17,8 por ciento por Corrales.
Por Pacheco, votaría un 52,9 por ciento del total de la muestra, mientras que Méndez recibiría un 15,8 por ciento de respaldo y Guillermo Madriz un 2,4 por ciento, en la convención socialcristiana.
La ventaja de Araya y Pacheco sobre sus contendores crece entre los simpatizantes de sus respectivos partidos y quienes dicen estar seguros de ir a votar en las convenciones.
Los liberacionistas elegirán a su candidato presidencial el 3 de junio y los oficialistas lo harán una semana después, el 10 de junio.
Araya y Pacheco también destacan cuando a la totalidad de la muestra se le pregunta por quién votaría para presidente en las elecciones de febrero del 2002.
Los encuestadores de Unimer entrevistaron a 1.201 costarricenses en todo el territorio nacional.
El estudio posee un nivel de confianza del 95 por ciento y un error máximo de 2,8 puntos porcentuales, lo que quiere decir que si se hubiera consultado a toda la población, los resultados no variarían más o menos que esa cifra.
Los datos se revelan en momentos en que en el seno de Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana se desarrollan intensas pugnas internas electorales.
Agitación verdiblanca
Araya, que se define como la figura renovadora del PLN, logró aumentar la ventaja sobre sus rivales en la lucha verdiblanca.
De noviembre cuando se publicó la última encuesta a enero, Araya subió 10,6 puntos porcentuales en la intención de voto para la convención, de la totalidad de la muestra. Pasó de 21,7 por ciento a un 32,3 por ciento.
En este mismo escenario, Álvarez se colocó en segundo lugar al obtener el respaldo de un 21,9 por ciento de los costarricenses, o sea, 3,5 puntos más que en noviembre, cuando consiguió un 18,4 por ciento.
Corrales subió de 14,5 por ciento a 17,8 por ciento, pero está en el último lugar de las preferencias de los 1.201 entrevistados.
Rompe techo
Las distancias de Araya con respecto a Corrales y Álvarez se hacen mayores si se comparan los datos en otros escenarios diferentes.
Solo entre simpatizantes liberacionistas, Araya logró un 42,3 por ciento y rompió el tope de un 30 por ciento, en el cual había estado desde setiembre de 1999.
Corrales y Álvarez le siguieron con un 26,2 por ciento y un 22,5 por ciento, respectivamente.
En noviembre, Corrales obtuvo un 25,1 por ciento y Álvarez un 22,2 por ciento.
La posición de Araya luce más sólida en la intención de voto de los verdiblancos que dijeron estar totalmente seguros de ir a las urnas, el 3 de junio.
En este caso, alcanzó un 49,7 por ciento, mientras que Corrales y Álvarez se quedan con un 26,1 por ciento y un 21,5 por ciento, respectivamente.
Aquí, la distancia entre Araya y Corrales es prácticamente de 25 puntos porcentuales.
Un 29,2 por ciento de los 1.201 entrevistados dejó claro que votará en la convención del PLN; un 33 por ciento respondió que no irá y un 36,2 por ciento indicó que no está seguro.
A la totalidad de los entrevistados se le preguntó además por cuál de los tres nunca votaría. En este caso, los números también favorecieron a Araya.
Solo un 13,7 por ciento respondió que nunca votaría por él, mientras que por Álvarez no lo haría un 14,9 por ciento y un 33,3 por ciento no daría nunca su voto a Corrales.
Carisma rojiazul
En el PUSC, Pacheco subió de 31,4 por ciento (en noviembre) a 52,9 por ciento en el total de la muestra de la última encuesta.
Méndez el aspirante impulsado por el expresidente Rafael Ángel Calderón aumentó de 8 por ciento a 15,8 por ciento y Madriz pasó de 0,9 por ciento a 2,4 por ciento.
Pero la ventaja a favor de Pacheco se amplía considerablemente si solo se toman en cuenta las preferencias de los simpatizantes socialcristianos.
En este caso, Pacheco sin tener propaganda en los medios y sin poseer el apoyo de la estructura tradicional del partido tendría un respaldo de un 66,4 por ciento.
Es decir, 19,1 puntos porcentuales más que en noviembre, cuando llegó a un 47,3 por ciento.
En cambio, Méndez, cuyo activo político más importante está en la estructura socialcristiana, tan solo sería respaldado por un 21,8 por ciento.
La intención de voto hacia Méndez, en el PUSC, subió 5,2 puntos porcentuales, pues en noviembre obtuvo un 16,6 por ciento.
Profunda brecha
La diferencia entre Pacheco y Méndez ya alcanzó los 44,6 puntos, si se mide el apoyo que les darían los simpatizantes socialcristianos.
Esta brecha se ensancha aún más cuando únicamente se considera la voluntad de quienes están totalmente seguros de acudir a votar el 10 de junio.
En este escenario, la distancia entre ambos precandidatos es de 50 puntos a favor de Pacheco, quien tendría el apoyo de un 71,8 por ciento de sus partidarios. Méndez mantendría el mismo 21,8 por ciento de respaldo.
Del total de la muestra, un 23,7 por ciento de los entrevistados dijo que votará en la convención, un 39,5 por ciento afirmó que no lo hará y un 34,6 por ciento afirmó que no está totalmente seguro.
El ajedrez electoral también favoreció a Pacheco cuando se preguntó, en la totalidad de la muestra, por cuál nunca votaría.
Solo un 9 por ciento dijo que no lo haría por Pacheco, mientras que un 21,6 por ciento no votaría por Méndez y un 28,5 aseveró que jamás respaldaría a Madriz.