
La Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE) afirmó ayer que sus afiliados no impartirán clases los sábados para recuperar las cuatro semanas lectivas perdidas durante la huelga.
Beatriz Ferreto, presidenta de APSE, afirmó en alusión al acuerdo firmado ayer con el MEP que “en ningún momento dice que se va a restituir el tiempo, dice que habrá recuperación de carácter pedagógico”.
La dirigente sindical no puntualizó a qué se refiere con el término “carácter pedagógico”.
Además de la negativa de impartir clases de recuperación los sábados, APSE anunció que tampoco darán lecciones adicionales entre semana.
Ferreto dijo que harán “adecuaciones” con quienes perdieron las lecciones, sin precisar si esto implicará reducir los contenidos a evaluar. No obstante, afirmó que los estudiantes no se verán afectados.
Molestia. El Ministerio de Educación Pública (MEP) envío ayer mismo una directriz a los directores, supervisores y asesores regionales con la finalidad de que se recuperen las clases perdidas.
Según el MEP, cada colegio debe elaborar un informe sobre cómo recuperarán el tiempo.
El Ministerio ordenó dar clases los sábados en los colegios que no disponen de aulas para impartir esas lecciones entre semana.
Sobre la posición de APSE, el ministro Leonardo Garnier manifestó que “tendremos una conversación adicional con APSE”, pues interpreta el acuerdo firmado como una recuperación de las lecciones.
El documento indica que las organizaciones en huelga “se comprometen a colaborar con los estudiantes para que los docentes involucrados en el movimiento de huelga cumplan con la recuperación pedagógica de las lecciones no impartidas.
“El MEP, con vista del compromiso de recuperación de lecciones no impartidas, no tomará represalias contra los docentes”.
Garnier enfatizó que no aceptarán las adecuaciones que APSE promoverá si significan una reducción de los temas.
“Los conocimientos, contenidos y destrezas que los estudiantes debieron aprender durante estas cuatro semanas deben recibirlas. El alumno debe aprender.
“Los padres y los estudiantes deben cumplir su papel y exigir las clases; confío en que los profesores cumplirán con este compromiso”, señaló Garnier.