
La empresaria hotelera Anna Moscarelli manejó en Suiza fondos de empresarios y políticos que estaban asociados a la organización mafiosa italiana conocida como “Cosa nostra”.
Se trata del empresario Filippo Salomone y del exdiputado del Partido Demócrata Cristiano, Salvatore “Toto” Sciagula.
Moscarelli tiene 63 años, nació en Italia y adquirió posteriormente la nacionalidad suiza.
Llegó a Costa Rica en 1998 recomendada ante el ICT por la entonces embajadora en Suiza y actual ministra de Seguridad Pública, Janina del Vecchio.
En Costa Rica, Anna Moscarelli fundó el Grupo Papagayo, dedicado a la hotelería y al turismo.
En el 2002, el grupo empresarial de Moscarelli obtuvo un préstamo de $3 millones del administrador de Servicios Pastorales de la Conferencia Episcopal.
Por esa deuda la empresaria entregó las acciones de sus empresas como garantía.
El año pasado fue notificada por el actual administrador de Servicios Pastorales, el sacerdote Guillermo Godínez, Zúñiga, de que su acreedor era la Iglesia Católica de Costa Rica.
Por esa razón, la hotelera se reunió con monseñor Francisco Ulloa el año pasado. En enero de este año, la hotelera perdió sus propiedades luego de que ejecutaron la garantía de su deuda.