Alvaro Esquivel leyó esta semana más pentagramas que nunca. Este músico costarricense fue uno de los arquitectos del éxito del Festival OTI Internacional 98 que se realizó este fin de semana en nuestro país.
A su cargo estuvo la producción musical del certamen y fue él quien tuvo que seleccionar a la mayoría de los músicos de la orquesta.
Nacido en San Isidro de El General, cantón josefino de Pérez Zeledón, Esquivel es guitarrista, violonchelista, pianista y percusionista con una vasta trayectoria en el ambiente musical costarricense.
"Estoy muy feliz porque las delegaciones internacionales externaron más que satisfacción con el desempeño de nuestros músicos", declaró este generaleño de 42 años.
Esquivel también representó a Costa Rica en el Festival OTI como cantante en la edición que se verificó en 1984 en México. En 1992 fue el creador de la letra que nos representó en la OTI efectuada en Valencia y el año pasado fue el arreglista del tema con el que Erick León obtuvo el segundo lugar en la final que tuvo como escenario la capital peruana.
"Hemos descubierto que en este país uno sacude un árbol y lo que caen no son frutas, sino músicos", dice con una sonrisa Esquivel, quien tuvo que armar una orquesta para la OTI porque la Orquesta Sinfónica Nacional viajó en estos días de gira a Europa.
A diferencia de otras ediciones anteriores, la música de este festival se presentó totalmente en vivo. Tal situación multiplicó las tareas de Esquivel, quien además tuvo que dirigir personalmente los ensayos previos de la orquesta para que los músicos nacionales conocieran las 23 piezas participantes.
"Como balance, fue una experiencia increíble", expresó el músico, quien también compuso el tema de bienvenida del espectáculo y la pieza, de ocho minutos y medio, Suite Iberoamericana.