
“Mire, señorita: soy el juez Jorge Villalobos Araya y esto es un allanamiento judicial. Si es tan amable me permite el paso para que podamos cumplir esta diligencia inmediatamente”.
Con estas palabras comenzó, a las 9: 53 a. m., el allanamiento que hizo el Ministerio Público en las oficinas de la junta directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Entre las 9:43 y las 9:55 a. m. una escena similar se repitió en otros cinco lugares:
Las oficinas de la Corporación Fischel, en San José.
La casas de habitación del expresidente de la Caja, Eliseo Vargas García, en Santa Ana –San José–; del exgerente financiero de Fischel, Olman Valverde Rojas, en barrio Pinto –Montes de Oca–, y la del abogado de Fischel, Randall Vargas Pérez, en Curridabat, San José.
Las oficinas de la junta directiva y las del piso 12 de la Caja, relacionadas con la Unidad Ejecutora del Proyecto Finlandia.
Además, se dictó una orden judicial para impedir la salida del país a Eliseo Vargas. .
Los seis allanamientos realizados ayer son parte de una investigación judicial que, desde el 20 de diciembre pasado, realiza el Ministerio Público y que ya tiene cinco expedientes cuyos vértices convergen en la CCSS.
Las indagaciones están a cargo de 12 de 14 fiscales de la Unidad de Delitos Económicos del Ministerio Público. Las pesquisas se concentran en:
La compra de medicamentos y equipos médicos, la relación de inquilinato entre Eliseo Vargas y el ex gerente de Fischel, Olman Valverde.
Los fiscales también investigan una compra de equipo médico por $39,5 millones conocida como Proyecto Finlandia; las ventas de la Corporación Fischel a la Caja, los campos pagados publicados por la junta directiva de esa institución en varios medios de prensa y la construcción de una bodega. .
Al finalizar el allanamiento a las oficinas de San José, el presidente de la Corporación Fischel, Emilio Bruce Jim´enez, ofreció declaraciones por primera vez desde que este diario publicó la relación de inquilinato que existía entre el gerente financiero de ese grupo y el expresidente ejecutivo de la Caja.
Bruce Jiménez, quien renunció el jueves a la presidencia de la Cámara de Comercio de Costa Rica, admitió ayer que existió un “presunto conflicto de interés” en esa transacción y negó que la Corporación financiara la casa que habita Eliseo Vargas.
A la 1:15 p. m., el fiscal general de la República, Francisco Dall' Anesse, confirmó en conferencia de vinculados con el caso se le dictó impedimento de salida del país debido a que el diputado libertario Federico Malavassi le envió una carta en la cual le señaló indicios de que “esa persona” planeaba abandonar el territorio nacional.
La Nación confirmó con Malavassi que su advertencia aludía al expresidente de la CCSS Eliseo Vargas.
Quien nada debe...
“Quien nada debe, nada teme”, fue la frase que escogió Virginia Barboza, la esposa de Eliseo Vargas, para despedir, a las 11:35 a. m., al grupo de fiscales y agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) que allanaron su casa en el Residencial Valle de Sol –Santa Ana–, donde vive desde octubre del año pasado.
El expresidente de la Caja salió de la vivienda, más de una hora antes de que comenzara el allanamiento, según indicaron sus familiares a las autoridades judiciales. Se dirigió a jugar un partido de squash.
Los investigadores recorrieron todas las habitaciones de la casa y se llevaron documentos relacionados a los gastos y al estilo de vida de Vargas García.
Desde que comenzó el allanamiento en la casa en Valle del Sol toda la intervención judicial fue grabada en video por una oficial del Organismo de Investigación Judicial.
En la cochera de la residencia se hallaron dos automóviles marca Audi y al frente un Peugeot Berlina, propiedad de una de las hijas del exfuncionario.
En el allanamiento en Barrio Pinto, la reacción del exgerente financiero de la Corporación Fischel resultó más incómoda.
Luego de abrir el portón de su casa para que ingresara el equipo judicial que la allanó, Valverde advirtió –disgustado– a los fotógrafos de La Nación y de Al Día: “Si sacan esto ya saben los que les va a pasar; nada más eso les digo”.
A las oficinas de la Corporación Fischel el equipo de fiscales llegó a las 9:49 a. m. y se encaminó directamente a la oficina del abogado Randall Vargas Pérez, cuya casa también fue allanada.
Allí, los investigadores llegaron a pie desde el correo central y no hicieron mayor despliegue. Se presentaron con el guarda de la Corporación y le mostraron la orden judicial que los facultó a registrar la oficina del abogado.
Encontraron un protocolo notarial de Vargas Pérez que aún no había sido depositado en el Archivo Notarial, porque sigue en uso.
Ese protocolo contiene el acta con el cambio de autoridades de la sociedad Alfa PVS Cincuenta y Nueve S.A., firma propietaria de la casa que alquila Eliseo Vargas en Valle del Sol por $2.500 mensuales.
En los allanamientos a las oficinas centrales de la Caja los investigadores fueron atendidos en la junta directiva por el presidente ejecutivo, Horacio Solano Montero.
Del piso nueve de esas oficinas se secuestraron las actas de la junta directiva y los casetes que se graban durante las sesiones.
En el piso doce del mismo edificio también se allanaron las oficinas de la Unidad Ejecutora del Proyecto Finlandia.
Luego de los allanamientos, visiblemente nervioso, Solano Montero señaló que se abstenía de dar más declaraciones respecto de las compras a Fischel y de las otras áreas de la investigación.
El presidente de la Caja informó además de que los miembros de la junta darán un informe, el próximo lunes, al presidente Pacheco.
El mismo lunes, un equipo de la Contraloría también se instalará en las oficinas de la Caja para investigar detalles del préstamo finlandés que la CCSS suscribió para renovar sus equipos médicos.