
El ministro rector del sector productivo, Alfredo Volio Escalante, abordó el problema del IDA como probablemente hubiera enfrentado alguna crisis en una de las empresas que ha dirigido desde 1984.
El Ministro de Agricultura y de Economía consideró los informes, hizo consultas y tomó decisiones pensando en corregir los problemas y no en incendiar lo que queda, como dijo uno de los diputados opositores tras conocer que el Gobierno decidió no cerrar la entidad.
Volio, un crítico de la organización actual de las instituciones agrícolas, prefirió aplicar una auditoría externa que revisará las acciones desde 25 años atrás y analizar en los próximos tres meses cómo quedará el IDA, una entidad caracterizada por las irregularidades con las compras y distribución de tierras en zonas rurales.
Volio es uno de los pocos miembros del gabinete que tiene poca experiencia como jerarca público. Solo ha sido directivo del Banco Nacional, Bicsa y Bolsa Nacional de Valores. Quizá eso explique su forma directa de referirse a los temas que ahora dirige. Señaló que en el IDA hay “sinvergüenzada”.
Volio es graduado en Administración de Negocios en la UACA, con una maestría en Madison, Wisconsin. Ha manejado empresas de ganadería y actividades agrícolas, con especial énfasis en cultivo de macadamia. Es casado y tiene tres hijos.