
El protocolo de su investidura no le permite saludar de beso ni abrazo a sus anfitriones y tampoco concede entrevistas, pero a la distancia el príncipe heredero de Mónaco, Alberto Grimaldi, lució como un hombre cálido, sencillo y de pocas pero afables palabras.
Ayer arribó al país –a las 12:30 p. m.– para desplazarse de inmediato hasta la Casa Presidencial, en Zapote.
Pocas horas después, la empatía entre el visitante y sus anfitriones, encabezados por el presidente Abel Pacheco, era evidente: el mandatario tico se referiría a Su Alteza como “un hombre encantador”, mientras que el Príncipe se manifestaba “encantado” con las bellezas del país.
Su visita forma parte de una gira que emprendió la semana pasada por varios países latinoamericanos. Aquí dedicará también unos días a vacacionar en Manuel Antonio (Quepos) y otros lugares.
Vestido con traje entero gris y corbata a rayas del mismo tono con ribetes ladrillo pálido, Alberto Grimaldi y comitiva ingresaron a Casa Presidencial a la 1:20 p. m.
En su discurso de bienvenida, Pacheco comparó las similitudes de Mónaco y Costa Rica por tratarse de países pequeños que carecen de ejércitos, y alabó la incorporación monegasca a las Naciones Unidas, en mayo de 1993.
También agradeció al Príncipe su interés en colaborar con la Cruz Roja Costarricense, ya que él participó anoche en una cena de gala con un costo de $250 dólares por persona.
Mientras Pacheco ofrecía su discurso, el príncipe Alberto dirigió su mirada a la concurrencia en varias ocasiones y sonrió a varios de los presentes.
Luego sostuvo una reunión privada con Pacheco, donde se entregaron algunos presentes. A las 3:30 p. m, se trasladó a la Municipalidad de San José, donde el alcalde, Johnny Araya, le entregó la llave de San José y lo nombró huésped de honor.
“Es un hombre encantador, con gran humildad, que aprecia la realidad de Costa Rica; me parece que se formó una idea rápida... pienso que esperaba un país con mayor pobreza, y ahora está deseoso de conocer nuestra flora y fauna, pero principalmente a nuestra gente”, dijo Pacheco.
Afirmó que habían hablado, entre otros temas, sobre las posibilidades de que Mónaco refuerce en Naciones Unidas la posición de Costa Rica en defensa de la ecología, así como en la lucha contra el terrorismo y el lavado de dólares.