Antes de construir un proyecto habitacional, se debe tener la total seguridad de que los futuros habitantes contarán con agua en calidad y cantidad suficientes. Si no, no hay urbanización.
La junta directiva de Acueductos y Alcantarillados (AyA) acordó condicionar el permiso para ese tipo de proyectos a la construcción de obras que protejan y garanticen el recurso hídrico.
La medida será aplicada en todo el país y comenzará a regir una vez que salga publicada en La Gaceta.
Para ello, AyA trabaja en la identificación de las áreas de abastecimiento, informó Olman Chacón, director nacional de operación de sistemas de AyA.
Chacón explicó que se trata de ordenar el abastecimiento de agua, para conocer en cuáles zonas se puede construir sin arriesgar la disposición de agua.
También, dijo Chacón, se le dará a las constructoras diferentes opciones para que se comprometan a levantar la infraestructura que asegure el líquido en los nuevos proyectos.
La decisión parte de dos estudios del ingeniero Isidro Solís Blanco, director de la División de Acueducto Metropolitano, en los cuales detectó serias carencias de infraestructura en Moravia y Escazú.
Adrián Chinchilla, alcalde de Escazú, respaldó la medida de AyA, lo mismo que Óscar Ureña, de Moravia.
Otros alcaldes, como Óscar Núñez, de Desamparados, dijeron que es necesario reforzar estas medidas.
En Desamparados, por ejemplo, se han frenado 45 proyectos, para un total de casi 9.000 viviendas que se han dejado de construir en áreas como San Miguel e Higuito, donde el faltante de agua es importante.
Colaboró la periodista Vanessa Loaiza.