El hospital Carlos Luis Valverde Vega, de San Ramón, Alajuela, se alista para recibir a 388 pacientes de otros hospitales que lo visitarán en un programa inusual, a partir del 1.° de julio.
En cuestión de cinco meses sus cirujanos serán los encargados de sacar a estas personas de la lista de procedimientos pendientes en cirugía general, urología y ortopedia que ahogan a otros hospitales del país.
El Carlos Luis Valverde Vega es uno de los 11 centros proveedores que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) seleccionó para ejecutar el plan con el que atacará las listas de espera en cirugía programada o electiva.
También están el hospital San Rafael, de Alajuela; el Max Peralta; de Cartago; el de San Carlos; el Enrique Baltodano, de Liberia, y el San Francisco de Asís, de Grecia.
A estos se suman los hospitales josefinos San Juan de Dios, Calderón Guardia, México, el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) y la Clínica de Coronado.
Seis directores de esos centros consultados por La Nación aseguraron estar dispuestos a cooperar con el plan, al cual calificaron de novedoso y necesario.
En principio no ve ningún inconveniente, sobre todo si la CCSS les asegura el pago de los ¢60.000 por cada procedimiento. En total la Caja dispone de ¢1.000 millones este año para el plan en cirugía.
Además, para atacar la presa en consulta externa y procedimientos de diagnóstico la Caja cuenta con ¢2.000 millones de un presupuesto especial, dijo Rodolfo Piza Rocafort, presidente ejecutivo de la institución.
Primero, lo primero
Estos hospitales forman parte de una estrategia elaborada por la Caja para bajar la lista de espera quirúrgica, la cual llegó a 13.906 pacientes el 30 de abril pasado (fecha del último corte).
Además de cuantificar los casos pendientes, la institución elaboró una lista con las ocho especialidades prioritarias, y hacia ellas enfilará las primeras acciones de junio a diciembre próximos.
Luego se dedicará a perfilar el abordaje, para atacar las listas de espera en consulta externa y en procedimientos de diagnóstico.
Lo que la Caja busca, en una primera fase (del 1.° de julio a diciembre próximos) es sacar 3.348 cirugías atascadas en el grupo de las ocho especialidades quirúrgicas que cataloga en estado crítico: ginecología, ortopedia, cirugía general, oftalmología, otorrinolaringología, urología, neurocirugía y cirugía pediátrica.
La última semana de este mes la CCSS lanzará una campaña de información a pacientes con cirugías programadas a más de tres meses en esas especialidades.
La idea es que una persona en esas condiciones llene una boleta para que la Caja le busque una salida pronto, dentro de las posibilidades institucionales y en alguno de los centros proveedores.
Lo mismo se hará en setiembre para exámenes de diagnóstico y, a partir de octubre, para consulta externa especializada, anunciaron el viernes las autoridades de la CCSS.
De todo este proceso se encargará la Unidad Técnica de Listas de Espera (UTLE), creada hace 22 días. La UTLE estará a cargo del actual subgerente médico de Servicios de Salud, Guillermo Santiesteban Ávila.
El reglamento de la UTLE fue aprobado por la junta directiva de la CCSS el jueves pasado.
Proveedores hospitalarios
Según el plan, de julio a diciembre los hospitales proveedores facilitarán su personal, equipo e instalaciones para sacar 3.348 cirugías en las ocho especialidades quirúrgicas prioritarias.
San Ramón, por ejemplo, ayudará a desahogar la presa en especialidades en las cuales no tiene problema de listas.
Lo mismo sucederá en el hospital San Francisco de Asís, de Grecia, que venderá sus servicios en cirugía general.
Todos los hospitales están en proceso de negociar con la CCSS la modalidad de pago y el plan que ejecutarán.
El subdirector del hospital San Francisco de Asís, Jorge Chacón, dijo que ellos están en disponibilidad de acomodar sus recursos al programa.
En ese centro médico apenas tienen dos salas de cirugía, una anestesista y tres técnicos de anestesia (dos de ellos incapacitados).
"Lo vamos a asumir en horarios no tradicionales. El éxito dependerá de cómo nos organicemos y de que la Caja cumpla con el pago, porque la tarea que nos propone se sale de nuestro presupuesto tradicional", dijo Chacón.
José Enrique Retana, director del hospital de San Carlos, apoya la iniciativa de la Caja porque, según él, es una solución a lo interno de la institución.
"Es positivo que se busquen sistemas de contratación diferentes, pero dentro de los mismos hospitales", comentó Francisco Pérez Gutiérrez, director del hospital San Rafael, de Alajuela.
Este centro tiene un serio problema de camas. Por eso solo podrá participar resolviendo ambulatoriamente (sin necesidad de dejar internado al paciente) 313 cirugías oftalmológicas y 150 de otorrinolaringología.
En el caso del hospital Max Peralta, de Cartago, su director, Víctor Manuel Navarrete, dijo que podrán sacar adelante 441 cirugías en horarios de 4 p. m. a 10 p. m. Este es el único hospital que inició, el viernes pasado, el programa de cirugía vespertina.