
Tras cinco años de espera, el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría estrenó anoche las luces de aproximación que facilitan los aterrizajes en condiciones atmosféricas adversas.
Este sistema de iluminación se ubica en el oeste del campo, al final de la cabecera de la pista.
El “posteado” se extiende a lo largo de 900 metros, con un poste cada 30 metros y cada torre tiene luces estroboscópicas (que parpadean), para dibujar el camino hacia la pista de aterrizaje.
Las luces se inauguraron a las 6 p. m., cuando la ministra de Transportes, Karla González, activó manualmente el sistema.
Se prevé que en las próximas semanas el encendido se pueda activar desde la torre de control, gracias a cinco kilómetros de cable de fibra óptica.
Las luces de aproximación (approach light system, ALS) son una importante guía visual para el piloto pues permiten estimar la posición y distancia del avión respecto a la pista de aterrizaje.
Son especialmente útiles en condiciones de neblina o lluvia y están incluidas en la lista de requisitos que la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) exige para un aeropuerto categoría 1, como el Juan Santamaría.
La falta de estas luces permitió que en el pasado hasta un 30% de los aterrizajes se desviaran a Liberia, Panamá o Nicaragua.
El posteado, la iluminación y la planta eléctrica fueron contratados a la empresa Siemens, a cambio de $2,6 millones (¢1.539 millones).
Las viejas luces de aproximación del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría dejaron de funcionar desde el 2004, tras casi 30 años en funcionamiento.
