Hace un año Esteban Sánchez trabajaba en una construcción en Curridabat, San José, cuando le cayeron varios ladrillos en la mano derecha y sufrió heridas en los dedos.
Al igual que él, 110.249 personas sufrieron algún tipo de accidente laboral en el 2001, generando altos costos por tratamiento y rehabilitación.
Según las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Seguros (INS), durante el año pasado se dio un incremento de ¢35.515 en la atención de cada caso en relación con el 2000.
Las cifras muestran que el costo total de los accidentes ascendió a más de ¢18.000 millones y que cada lesión en el trabajo costó cerca de ¢169.162.
Edgardo Vindas, jefe de Seguro Solidario del INS, explicó que este cambio responde al alza de precios en general.
"Con el aumento en el costo de la vida es claro que todo sube. Nosotros les pagamos la consulta, los medicamentos, e incluso los pasajes de autobuses, y como todo es parte del proceso de inflación del país es claro que aumenten los gastos", argumentó.
Menos percances
Pero aunque los accidentes laborales siguen constituyendo un caro problema de salud pública, pareciera que hay un respiro: durante el año pasado se reportaron 8.397 casos menos en comparación con el 2000.
Las estadísticas muestran que en el 2001 se registraron 110.249 percances, mientras en los 12 meses anteriores la cifra fue de 118. 646.
¿A qué se debe esta disminución?
Vindas asegura que el descenso es consecuencia del programa de gestión preventiva que la institución puso en marcha.
Por su parte, Fernando Trejos, viceministro de Trabajo y presidente del Consejo de Salud Ocupacional (CSO), asegura que se debe a las campañas de prevención y educación laboral.
"Las empresas entendieron que su productividad se inicia cuando se tienen trabajadores sanos", señaló.
Trejos indicó que aunque los índices tienen a disminuir, la cantidad de accidentes todavía es muy alta.
"Es necesario que los ticos recuerden que cada empresa y cada trabajador debe velar por sus medidas de seguridad", expresó.
Los josefinos menores de 35 años de edad son las principales víctimas de los accidentes laborales. A Vea recuadro.
Las cifras demuestran que la mayoría de los traumas los sufren quienes se dedican a la agricultura, la caza, la silvicultura y la pesca.
La edades de la población más afectada oscilan entre los 20 y los 25 años y en la mayoría de los casos son hombres.
Esto se debe a que las actividades donde ocurren más lesiones son nichos tradicionalmente dominados por varones, como la construcción.