
El Ministerio de Seguridad envió ayer a 30 policías para que refuercen la vigilancia en la zona fronteriza de Sixaola, provincia de Limón.
Los oficiales escogidos se desempeñaron durante varios años como zapadores en la zona norte del país y entre 1995 y el 2002 fueron responsables del programa de desactivación de minas antipersonales en la frontera con Nicaragua.
La información la dio Berrocal ayer desde Sixaola, adonde viajó para verificar la falta de controles en ese paso limítrofe con Panamá.
Al ministro lo acompañaron el viceministro de Seguridad, Rafael Gutiérez, y el jefe de Operaciones, Érick Lacayo, así como el director regional de la Fuerza Pública de Limón, Pablo Bertozzi.
"Tal y como lo dijo La Nación , la situación aquí es un relajo. Tenemos que tomar medidas y por eso la decisión inmediata de reforzar el comando con 30 policías más", expresó el ministro.
Ese grupo -agregó- es "la semilla de la nueva Policía de Fronteras que vamos a establecer en los próximos meses con mayores recursos".
Berrocal afirmó que el país no se puede dar el lujo de tener una frontera débil y abierta al tráfico ilegal de personas, de drogas y armas.
Indicó que en los próximas días se iniciará la reconstrucción de la caseta policial ubicada a la entrada sobre el puente del Sixaola -marca el límite con Panamá- que se halla destartalada e inhabitable.