Cartago. En silencio y con los ojos cerrados -en algunos momentos-, Laureano Montero Romero escuchó la sentencia de 25 años de prisión que el Tribunal de Juicio de esta ciudad le impuso ayer por el asesinato del empresario periodístico José Andrés Borrasé Taylor, ocurrido el 18 de noviembre de 1997.
El fallo fue leído a las 3 p. m., tras un retraso unas dos horas por parte de los jueces, por lo cual solo se leyó el "por tanto" de la condena. Sin embargo, la presidenta del tribunal, Rosaura Chinchilla, antes de cerrar el juicio hizo un breve resumen en el que explicó porqué llegaron a su decisión.
Básicamente, la sentencia dejó en claro que ninguno de los miembros del tribunal creyó la versión de Montero (dada la semana anterior), en la que responsabilizó a dos expolicías por la muerte de Borrasé. Asimismo, consideraron que la prueba aportada por el Ministerio Público era abundante para emitir un fallo condenatorio.
Chinchilla manifestó directamente al imputado que él fue quien mató con un rifle al empresario, en un cafetal de Tres Ríos -La Unión de Cartago-. Asimismo, agregó que una tercera persona, todavía no identificada, aparentemente le ayudó a llevar a la víctima hasta ese lugar.
La jueza habló de un tercer participante debido a que por este crimen también está acusada Magdalena Pacheco, compañera de Montero, y quien está en fuga. Las investigaciones han determinado que posiblemente se encuentra en Panamá u Holanda.
La pena
Los 25 años de prisión que estableció el tribunal no son ni la pena máxima ni la mínima. Esto porque -según Chinchilla- hubo algunos aspectos que analizaron antes de redactar el fallo.
La pena máxima (35 años), tal y como la solicitó la parte acusadora, no fue dictada debido a que Laureano Montero soportó -durante unos cinco años- algunos actos inapropiados (que no especificó) por parte de los Borrasé, quienes le disputaban una propiedad.
Estos conflictos por un terreno ubicado en Sabanilla de Montes de Oca fueron los que motivaron el crimen, cuando Montero se reunió en su casa con José Andrés Borrasé, hijo del periodista Andrés Borrasé, director de La Prensa Libre, para tratar de hallar alguna solución.
Asimismo, los jueces indicaron que tampoco podían dictar la pena mínima porque existió alevosía y ensañamiento en el homicidio.
La familia del fallecido se mostró inconforme con la sentencia. Según expresaron, esperaban los 35 años de cárcel contra Montero. (Véase nota aparte).
Este diario trató de conversar con Laureano Montero, profesional en informática, pero no quiso hablar con la prensa en ningún momento. Su defensora, Alejandra Araya, tampoco dio ninguna declaración tras el pronunciamiento.
Aparte de la sentencia condenatoria del imputado, los jueces también fallaron en contra de Andrés Borrasé y Marcela Carranza -padre y esposa de la víctima- a quienes condenó al pago de ¢10.000 por no haber establecido el monto de la acción civil que interpusieron por la muerte.
El juicio comenzó el 15 de diciembre, pero se alargó debido a varios asuntos, como testigos que no se presentaron a tiempo y dictámenes forenses que faltaban por presentar.
Estricta seguridad
La lectura de la sentencia contra Laureano Montero fue precedida por una serie de medidas de seguridad y una larga fila de personas que intentaban ingresar en la sala de juicios. Empero, no todos pudieron entrar, ya que el cupo fue limitado por varios agentes quienes dieron prioridad a los familiares de la víctima y a la prensa.
Para tener acceso al tribunal, los asistentes primero tuvieron que pasar por dos detectores de metales y someterse a una tercera revisión, un poco más superficial.
Además, hubo algunos incidentes pequeños entre los Borrasé y los oficiales de seguridad, pues algunos conocidos de la familia tuvieron que quedarse afuera. A otro grupo de personas, entre funcionarios judiciales y público, no les quedó más que oír la condena desde el exterior.