Desde el martes anterior 173 trabajadores dejaron de laborar en Correos de Costa Rica, S.A -que anteriormente se llamara Correos y Telégrafos (Cortel)- confirmó ayer Ricardo Toledo, gerente de dicha empresa.
Toledo recalcó que la mayoría de esos trabajadores -89- debieron ser despedidos porque mostraban un bajo rendimiento en sus labores y algunos de ellos tenían alguna acusación penal pendiente, entre otras causas.
"El resto -84- se acogió a la movilidad laboral voluntaria y les otorgarán todas las garantías de ley. La mayoría lo hizo por razones de horarios o bien porque ya estaban saturados de laborar en la institución", dijo Toledo.
Luis Arias Sibaja, secretario de prensa de la Asociación Nacional de Empleados y Pensionados de Telecomunicaciones (Antet), uno de los sindicatos de dicha empresa, manifestó que la mayor parte de los despidos se discutió en forma conjunta con Toledo.
Sibaja añadió que el total de despidos podría alcanzar los 200, pues al parecer "Toledo no está incluyendo algunos casos de jefaturas o puestos de confianza. Mañana esperamos reunirnos con él para corroborar esa situación".
Los cambios surgidos en lo que fue Cortel obedecen a un plan de modernización que pretende mejorar el servicio.
Entre otros objetivos, la creación de Correos de Costa Rica S.A., según Toledo, permitirá reducir las pérdidas anuales -calculadas en ¢500 millones- que generó Cortel. Proyecciones para 1999 auguran únicamente ¢100 millones de pérdidas anuales, así como un ahorro de ¢1.400 millones en el pago de planillas.
Una semana atrás Toledo aseguró que -producto de los cambios- un total de 120 empleados dejarían de laborar en la institución a partir del 1º de setiembre. No obstante, "ese número se ha incrementado pues a última hora muchos decidieron acogerse a la movilidad laboral en forma voluntaria", expresó.
Algunas de los despedidos tenían cargos o denuncias por hurto de correspondencia; mal manejo de cajas chicas; por no entregar, quemar o botar cartas, o bien por dar una mala atención al cliente, entre otras razones.
Toledo agregó que la fuga de personal no ha provocado atrasos o desórdenes pues el nuevo personal recibió capacitación. Un 80 por ciento de las plazas ya están cubiertas, precisó Toledo.