
Un total de 109 rutas de autobús carecen de un plan para evitar que sus choferes conduzcan cansados o borrachos.
Ellas representan el 15% de las 730 rutas de transporte público que operan en el país.
Dicho plan es un requisito que exige ahora el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) para garantizar un buen servicio a los pasajeros y evitar accidentes viales.
Los 109 concesionarios morosos tenían plazo hasta finales de marzo pasado para entregar el documento al Consejo de Transporte Público (CTP).
Allí se debe indicar si realizarán alcoholemias diarias a los choferes o si revisarán sus reflejos y su estado físico al inicio, durante y al final de la jornada.
Viviana Martín, presidenta del CTP, comentó ayer que los morosos deben justificar ahora el retraso en la entrega del plan de vigilancia. “Si la explicación no es convincente, se exponen a una llamada de atención”, agregó.
Las 621 rutas que sí presentaron su propuesta ya están obligadas a cumplir con el protocolo.
Esto, porque funcionarios del Consejo de Transporte Público también realizan inspecciones sorpresa en los planteles de los autobuseros para comprobar que los controles se aplican.
Si un transportista presentó una propuesta y no la aplica, podría exponerse a una llamada de atención. Si su incumplimiento es reiterado, se expone a la caducidad de la concesión.
Unificar programa. Karla González, ministra de Transportes, detalló ayer que el siguiente paso será unificar los mecanismos de vigilancia implementados por los empresarios de autobuses.
Para ello, el CTP ya está trabajando con el Foro Nacional de Transportes y la Cámara de Transportistas de Alajuela para darle forma a un protocolo general.
El plan debería estar listo en agosto o setiembre, antes de que se renueven el 90% de las concesiones de transporte público (957 rutas).
Así, todos los empresarios que obtengan la concesión deberán someterse a un mismo plan de vigilancia, el cual incorporará nuevas sanciones para quienes no garanticen seguridad a los pasajeros.
Estas sanciones aún están en discusión y no fueron divulgadas por las jerarcas de Transportes.
Martín sí confirmó el despido de tres choferes de bus que, semanas atrás, protagonizaron incidentes callejeros por manejar ebrios.
Se trata de conductores de la ruta San José - Zapote, San José - Cartago (Lumaca) y San José - Alajuela (Station Wagon).
Pese a que el protocolo es obligatorio para los autobuseros, el MOPT pretende que los transportistas de carga pesada propongan planes similares.
A diferencia del transporte de pasajeros, la carga pesada no requiere una concesión del MOPT y, por eso, los traileros no están obligados a aplicar un protocolo.
