30 noviembre, 2009

Tegucigalpa (DPA). El derrocado mandatario de Honduras, Manuel Zelaya, aseguró que la jornada de votaciones del domingo en las que fue electo presidente Porfirio Lobo fueron un “fraude electoral” que no reconocerá.

Zelaya dijo que se va a “encargar pacíficamente” de demostrar que en la jornada reinó la abstención y no la participación masiva como lo aseguró el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

“En Honduras se ha instaurado un régimen dictatorial que nos quiere engañar”, declaró Zelaya.

El depuesto mandatario, que sufrió un golpe de Estado e 28 de junio, llamó a la resistencia en la nación centroamericana frente a un proceso electoral que calificó de “estar nulo en la legitimidad”.

“Aquí continúa el golpe, la impunidad deambulando por las calles de Honduras”, expresó.

En este sentido, indicó que en el país hay una amenaza latente de la que no se libra Lobo, de quien dijo “también está amenazado por los militares y la gente que fraguó el golpe”.

Asimismo, dijo que en los comicios la gran derrotada fue “la dictadura” del presidente de facto Roberto Micheletti.

“Vamos a demostrar que la abstención fue mayor al 60 por ciento”, insistió el exgobernante, quien desde hace más de dos meses se encuentra refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Zelaya y el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe declararon el triunfo de la abstención desde este domingo, pese a que el TSE asegura que la participación fue superior al 61,3 por ciento.

En la jornada electoral de este domingo Lobo triunfó con más del 52,3 por ciento de votos a su favor, que le bastaron para imponerse a su rival Elvin Santos, del Partido Liberal, quien obtuvo 35,8 por ciento.