Fundada en 1922, 15 años después del descubrimiento de petróleo en Argentina, Yacimientos Petrolíferos Fiscales fue una de las empresas pioneras en el mundo como petrolera estatal integrada verticalmente e inspiró la creación de otras grandes del sector, como la brasileña Petrobrás.
La empresa cayó dentro de la ola privatizadora del gobierno de Carlos Ménem (1989-1999) y en enero de 1999 Repsol entró en YPF al comprar al Estado argentino el 14,9 % de la petrolera por unos $2.000 millones.
En abril de ese año, Repsol lanzó una oferta pública de adquisición por el resto del capital de YPF, que supuso valorar la compañía en unos $13.400 millones.
En el 2007, el grupo argentino Petersen, de la familia Eskenazi, afín al entonces presidente Néstor Kirchner, esposo de la actual mandataria, compró el 14,9 % de YPF a Repsol y en mayo de 2011 adquirió un 10% adicional.
La petrolera, con participación de Repsol en un 57,43 %, es el primer contribuyente al fisco argentino, el mayor productor de hidrocarburos y uno de los principales empleadores, con una plantilla de 13.500 trabajadores.