Siete palestinos murieron ayer –cinco en una misteriosa explosión en la ciudad de Gaza y dos bajo fuego israelí en Cisjordania– mientras que Yaser Arafat afirmó en una carta al ministro británico, Tony Blair, que cumplirá su promesa de nombrar un primer ministro.
También ayer, soldados israelíes arrestaron a Tayseer Jaled, prominente miembro de la Organización para la Liberación de Palestina, que según los palestinos no ha participado activamente en el conflicto de 29 meses con Israel. El ejército israelí confirmó el arresto, pero no habló de los motivos.
La explosión en Gaza ocurrió ayer en la tarde en la casa de un miembro del grupo militante islámico Hamas en el vecindario de Zaitoun, en la ciudad de Gaza. Cinco palestinos murieron y tres resultaron heridos, según dijeron testigos y fuentes hospitalarias.
No se supo de inmediato si los militantes estaban preparando una bomba que estalló prematuramente o si murieron por un ataque israelí, posiblemente en represalia por la muerte de cuatro soldados israelíes en una explosión perpetrada el sábado por Hamas.
En la ciudad cisjordana de Naplusa, dos palestinos murieron y más de dos decenas resultaron heridos como consecuencisa del fuego israelí en un enfrentamiento entre el ejército y palestinos.
Carta a Blair
Entre tanto, se informó de que Arafat le escribió a Blair prometiéndole que aplicará reformas, poco antes de que una delegación palestina vaya a Londres para sostener conversaciones sobre tales reformas.
El ministro palestino de Planeación, Nabil Shaath, miembro de la delegación, dijo que parte de la carta (de Arafat para Blair) está relacionada con la decisión del presidente de nombrar un primer ministro y reafirmar a la comunidad internacional el deseo de continuar con las reformas dentro de la Autoridad Palestina.
Bajo fuerte presión de Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y las Naciones Unidas, Arafat anunció el viernes su decisión de nombrar un primer ministro, lo que tanto esos países como Israel consideran vital para mejorar las posibilidades de paz.
Pero la presión también ha venido desde los países árabes para que Arafat comparta el poder y entregue los asuntos diarios del gobierno a otras manos.
Arafat no ha dado detalles de cuánto poder piensa compartir, quién será el primer ministro o cuándo será nombrado por lo que han surgido dudas sobre su sinceridad. Shaath dijo que el nombramiento tomaría semanas.
Por su parte, los ministros del gabinete palestino dijeron que ahora le toca a Israel permitir reuniones de la legislatura palestina y otro órgano de toma de decisiones, el Consejo Central de la Organización para la Liberación de Palestina, que tendría que aprobar la creación del nuevo puesto. Israel ha evitado tales reuniones en el pasado citando motivos de seguridad.