
En presencia de Noriega, ex hombre fuerte de Panamá derrocado en 1989 por una invasión de tropas estadounidenses, la sala de instrucción de la Corte de Apelaciones de París le notificó la llegada del acuerdo solicitado meses atrás por Francia a Estados Unidos.
“Le notificamos la llegada del complemento de información solicitado a EE. UU.”, dijo la magistrada, a quien Noriega, vestido con un saco oscuro, una camisa clara, respondió luego diciendo “correcto” cuando se le preguntó si confirmaba que ese segundo pedido de extradición acordado por las autoridades estadounidenses le concernía.
La sala aplazó, no obstante, hasta el 23 de noviembre el examen de la extradición de Noriega, quien volvió a declararse a favor de su extradición a su país natal.
Por cuarta vez desde marzo, la Justicia francesa debía examinar ayer el caso de Noriega a quien Panamá pide para que cumpla tres penas de 20 años de cárcel por las que pidió la extradición.
Para autorizar su entrega a Panamá tras recibir un primer pedido de extradición, Francia pidió luz verde a Estados Unidos pues fue ese país el que extraditó a Noriega en abril del 2010.
Washington respondió favorablemente y el gobierno francés firmó el decreto de extradición de Noriega hecho público en julio anterior pero, al examinar el segundo pedido panameño en setiembre, la jueza francesa Edith Boizette consideró que también necesitaba el visto bueno de Estados Unidos.
Tras firmar el acta de la audiencia, Noriega, visiblemente contento, dio un apretón de manos a uno de sus abogados defensores presentes, Antonin Levy, quien confió en que su cliente “pueda estar antes de fin de año en Panamá para pasar las fiestas” tras superarse “el último obstáculo a su extradición”.
En próximas semanas debería determinarse en Francia si esta segunda demanda de extradición necesita un decreto del gobierno francés o si basta con el primer decreto.
Después de pasar 21 años en una prisión de Miami, estado de Florida, por narcotráfico, Noriega fue condenado en julio del 2010 en Francia a siete años de cárcel por el lavado de dinero.