Un centenar de violentos, según cálculos de la policía, sembraron el lunes y ayer el caos en el centro de la ciudad de Hamburgo (norte) y provocaron enfrentamientos en los que una veintena de personas, entre ellas doce agentes, resultaron heridos.
La violencia comenzó al término de una manifestación espontánea de grupos de izquierda, a los que la policía intentó dispersar utilizando cañones de agua.
Los más radicales respondieron con la quema de una barricada, la destrucción del escaparate de un supermercado, y pedradas contra entidades bancarias ubicadas en los alrededores.
Diez personas fueron detenidas por la policía, que sigue en estado de alerta en previsión de nuevos altercados.
Se trata de los únicos actos de violencia registrados hasta el momento en Alemania en el marco de las celebraciones del Día Internacional del Trabajo.
Calma en Berlín
En Berlín, donde las autoridades de Interior esperaban se produjeran los mayores altercados, las manifestaciones transcurrieron con normalidad.
En esta ciudad, varios miles de personas se concentraron para reclamar más empleos y protestar contra las disparidades salariales y económicas entre la antigua Alemania Oriental y el resto de Alemania. Por otra parte, unos 500 manifestantes del Partido Nacional Democrático Alemán (NPD) se concentraron en el barrio popular de Hellersdorf.
Entre tanto, unos 300 simpatizantes de la extrema derecha alemana desfilan por las calles del distrito que les fue asignado enarbolando los lemas racistas y xenófobos propios de esa ideología.
La policía, que ha desplegado a lo largo del itinerario de la extrema derecha unos 2.000 agentes, mantiene un severo control en las estaciones de metro y tranvía próximas a esa zona para evitar el acceso de extremistas de izquierda y, por ende, enfrentamientos.
En un intento de acallar las críticas callejeras, el canciller, Gerhard Schroeder, afirmó que, de mantenerse la tendencia actual, el desempleo se situará en el año 2002, término de la presente legislatura, "muy por debajo" de los 3,5 millones de desocupados.
"Por primera vez en años, hay movimiento en el mercado de trabajo, mejor calidad de vida para los alemanes", aseguró el Canciller durante un acto popular organizado por el Partido Socialdemócrata (SPD) de Hannover, su ciudad natal.