El estado de Califonia fue sacudido ayer por un fuerte sismo de 7,0 grados en la escala de Richter, sin causar daños personales o materiales
El temblor sorprendió a la población a las 2:30 a. m.(4:30 a. m. hora de Costa Rica), con una sacudida que meció las casas y los nervios de los residentes durante cerca de un minuto.
El sismo se localizó en el área de Héctor Mine, al norte del desierto de Joshua Tree, a unos 200 kilómetros al este de Los Ángeles.
Su fuerza se dejó sentir no solo en California, sino fuera del estado, en Mesa (Arizona) o en Las Vegas (Nevada), donde el sismo no detuvo el juego de los casinos.
Según el Instituto Tecnológico de California, en Pasadena (CalTech), el sismo pudo estar relacionado con el terremoto de Landers, cuyo epicentro también estuvo en el desierto y que alcanzó 7,2 en la escala de Richter en 1992.
En aquella ocasión sólo se produjo una víctima mortal y el desierto mitigó los daños en las zonas pobladas.
Los daños
Hasta el momento, la policía confirmó que 80.000 personas se quedaron sin luz en el área afectada, pero la situación volvió a la normalidad. Importantes hoteles, como los que rodean la zona del parque de atracciones de Disneylandia, hicieron sonar sus alarmas contra incendio para evacuar los edificios, que no sufrieron daños en sus estructuras.
Sin embargo, se registraron algunos escapes de gas en el área de San Bernardino y Twentynine Palms, lo cual fue confirmado por la policía.
La consecuencia más aparatosa del terremoto fue el descarrilamiento de un tren de pasajeros que circulaba en las proximidades del epicentro, sin que causara más que magulladuras y crisis nerviosas entre los pasajeros.
El percance puede ser importante para encontrar la falla que causó este terremoto, que se sospecha sea similar a la del temblor de 1992.
En el puerto de Los Ángeles, el cuerpo de bomberos trabaja para controlar los posibles daños causados en dos tanques con 76 hectolitros de crudo altamente tóxico, que muestran profundas grietas aunque el derrame fue contenido.
Un portavoz de la oficina del gobernador de California, indicó que el movimiento horizontal del terremoto evitó grandes daños y heridos, meciendo a los edificios en lugar de hacerlos saltar en sentido vertical, como ha ocurrido en sismos anteriores.
Además destacó la preparación de la ciudad para estas eventualidades, con un estricto código en la construcción.
El terremoto coincidió con la publicación de un informe que anuncia la posibilidad de un fuerte terremoto en el área de San Francisco, norte de California, en los próximos 30 años.
El informe, difundido por el proyecto sobre los peligros de los terremotos en San Francisco, asegura que existe un 70 por ciento de posibilidades de un sismo de intensidad 6,7 y de mayores consecuencias destructoras en esa área costera, sacudida con violencia en 1989 y prácticamente destruida por otro movimiento telúrico a principios de siglo.
"Las probabilidades, como tal, no se pueden descartar, y más aún, en esta zona de la costa oeste estadounidense, donde el registro del último siglo permite inferir ese pronóstico. Lo más importante es mantener la calma y las medidas de prevención como hasta ahora", detalló el estudio.