Katmandú. El príncipe Gyanendra, de 54 años, fue coronado ayer rey de Nepal tras la muerte de su sobrino el príncipe Dipendra, supuesto asesino de varios miembros de la familia real el pasado viernes, en medio de disturbios callejeros que se cobraron al menos dos vidas.
En Katmandú, donde se decretó el toque de queda, los acontecimientos se sucedieron a un ritmo trepidante, mientras las autoridades trataban de controlar las violentas manifestaciones de protesta por el secretismo oficial en torno a la tragedia.
Poco después de confirmarse la noticia de la muerte de Dipendra, el Consejo Real, en una reunión de urgencia, nombró sucesor a su tío Gyanendra, que fue inmediatamente coronado.
La ceremonia de subida al trono del tercer monarca que reina en Nepal en tres días tuvo lugar en un antiguo palacio de la capital.
Horas después, Dipendra, quien sólo reinó dos días y en estado de coma, fue incinerado en el recinto sagrado del templo de Pashupanipat, un lugar prácticamente desierto por el toque de queda.
Dipendra había sido nombrado rey el sábado, pese a que estaba en coma tras haber intentado suicidarse de un disparo la noche del viernes, una vez que mató a tiros a casi toda su familia, incluidos sus padres, el rey Birendra y la reina Aiswarya, según las primeras versiones sobre lo sucedido, que luego fueron desmentidas.
Virulenta reacción
Armados con fusiles con la bayoneta calada, soldados y policías tomaron ayer las principales calles de la ciudad, dispuestos a controlar a los manifestantes, pero ante la amenaza de que escaparan a su control, el Gobierno decidió decretar el toque de queda.
Una persona perdió la vida ayer en la mañana en los choques entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, y la agencia nepalí informó también de que otra persona murió horas más tarde por disparos de las fuerzas de seguridad al violar el toque de queda.
El rey Gyanendra, que emitió ayer un comunicado afirmando que la muerte de la familia real se había producido por disparos accidentales, estableció una comisión de investigación de tres miembros para averiguar cómo ocurrió la matanza. Con la muerte del príncipe, el número de víctimas de elevó a 10.