La campaña electoral en Kenia cerró ayer, domingo, con informaciones de tres asesinatos en la volátil región suroeste del país, en vísperas de los comicios del lunes.
Horas después de que el comisionado de la policía, Duncan Wachira, dijo que su fuerza fue desplegada masivamente para prevenir la violencia, las autoridades locales de Kisii informaron de que los enfrentamientos étnicos vinculados con las elecciones cobraron nuevas víctimas.
De acuerdo con las autoridades de la provincia occidental de Nianza, un agente de la policía y un número desconocido de civiles resultaron heridos en enfrentamientos en la localidad de Homa Bay.
La tensión se incrementó en la contienda electoral, mientras los partidos rivales buscan el respaldo de último minuto de los votantes.
Las votaciones en las elecciones presidenciales, parlamentarias y cívicas estaban programadas para iniciarse a las 06:00 locales de hoy, lunes, y continuarían por 12 horas.
El presidente Daniel Arap Moi, de 73 años, en el poder desde 1978, es considerado favorito tras una campaña dominada por temas de corrupción y el estado de deterioro del país del este de Africa.
Wachira afirmó el domingo a los periodistas que sus agentes vigilarían cada uno de los 12.754 colegios electorales y que estableció unidades de respuesta rápida para lidiar con la violencia.
Moi enfrenta a 13 candidatos para la presidencia, después de que Stephen Omondi Oludhe, del pequeño Partido por la Independencia Económica, se retiró el domingo de la contienda.
Oludhe dijo en conferencia de prensa, en la localidad occidental de Kisumo, que respaldaría a Moi, a quien llamó un líder "sabio y capaz".
Para ganar las elecciones del lunes, Moi debe terminar en primer lugar a nivel nacional y ganar 24 por ciento de las votaciones en por lo menos cinco de las ocho provincias de Kenia.