VIENA (AFP) Miembros de la familia que vivió el drama de secuestro e incesto en Austria han podido disfrutar de actividades al aire libre e incluso salir de la clínica en que están internados pese a que siguen bajo fuerte medidas de seguridad, informó el viernes la prensa austriaca.
Una de las niñas que nació del incesto de Josef Fritzl con su hija Elisabeth, encerrada durante 24 años en un sótano, participó el pasado fin de semana en un campamento de cuatro días organizado por un grupo juvenil local, afirmó el diario Kurier.
Su nombre fue cambiado para ocultar su participación en el campamento y no hubo ningún problema, precisó al diario Armin Blutsch, jefe de los bomberos locales y organizador de la actividad.
La muchacha, de 15 años, que fue criada por Josef Fritzl, y su esposa Rosemarie tras haber nacido en el sótano, afirmó que participar en este campamento, junto a otros 4.000 jóvenes, era uno de sus grandes deseos.
También el resto de la familia pudo disfrutar de actividades al aire libre y pequeñas excursiones, según el personal de la clínica Amstetten-Mauer.
Por motivos de seguridad, no se había permitido hasta ahora a Elisabeth Fritzl, su madre y sus seis hijos salir al exterior debido a que los paparazzi asedian la clínica con la esperanza de obtener una fotografía de la familia.
El caso de incesto en Amstetten (unos 100 km al oeste de Viena) salió a la luz a mediados de abril después de que la hija de 19 años de Elisabeth Fritzl fuese hospitalizada en estado de inconsciencia.
La búsqueda de su madre reveló que ésta había permanecido encerrada durante 24 años en un sótano en casa de los padres, donde Josef Fritzl la violaba con regularidad, engendrando siete niños.
Tres hijos del incesto -dos niñas y un varón- fueron llevados a la casa a vivir con los "abuelos", mientras los otros tres pasaron toda su vida en el sótano sin nunca ver la luz del sol. Un séptimo niño murió poco después de su nacimiento, en 1996.
Fritzl había explicado a las autoridades que su hija Elisabeth se había ido con una secta y que dejaba a los bebés junto a su puerta, con varios años de intervalo.
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