Venezuela rechazó ayer la decisión del presidente estadounidense, George W. Bush, de limitarle la asistencia económica porque, según él, este país no hace suficientes esfuerzos para combatir el tráfico de personas.
La decisión de Estados Unidos evidencia “una clara, malsana y reiterada intencionalidad política”, indicó el canciller encargado Arévalo Méndez, citado en un comunicado de la Cancillería emitido en Caracas.
Méndez dijo que la comunidad internacional debe analizar “el chantaje a los pueblos más pobres con el tema de los derechos humanos”.
“Si se los pretende convertir en mercancía transable pues entonces los pueblos del mundo en desarrollo tendremos que abrir el debate en el seno de las Naciones Unidas”, prosiguió.
El viernes, Bush envió un memorando al secretario de Estado, Colin Powell, en el que le decía que Washington no apoyaría el préstamo de $250 millones que Venezuela solicitó a organismos internacionales para el próximo año fiscal.
“El retiro de este apoyo se aplica como sanción hasta que el gobierno (venezolano) cumpla con los estándares mínimos en la lucha contra el tráfico de personas”, dice el memorando.
La decisión se basó en un informe hecho por el Departamento de Estado en julio, que dice que a través de Venezuela se trafican mujeres y niñas de Brasil y Colombia hacia otros países. Otras naciones que serán sancionados son Guinea Ecuatorial, Birmania, Cuba, Sudán y Corea del Norte.
Rechazo
“Reconocemos que tenemos un problema, pero ni en la naturaleza ni en la magnitud que pretende el gobierno del señor Bush”, respondió Méndez.
“El propósito real de la determinación tomada por el presidente Bush es esencialmente político. Es lamentable que Estados Unidos haya tomado esta decisión sin siquiera tener la mínima comunicación o consulta con Venezuela”, señaló otro comunicado, emitido por la embajada venezolana en Washington.
“Estamos decepcionados de que el gobierno de los Estados Unidos haya politizado un asunto internacional tan importante”, agregó.
El domingo, el ministro de Información venezolano, Andrés Izarra, dijo que estas sanciones “no ayudan” a mejorar las tensas relaciones entre Caracas y Washington.