El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, acusó este lunes 12 de octubre al anterior gobierno de poner en riesgo información confidencial de ciudadanos polacos al utilizar el programa de espionaje Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group.
Según el prominente político, expresidente del Consejo Europeo, el fabricante tenía capacidad técnica para acceder a los datos obtenidos mediante la herramienta, que no estaba bajo el control pleno de las autoridades polacas.
Las declaraciones se produjeron durante la presentación de los resultados de una investigación parlamentaria de dos años sobre la compra, la legalidad y el uso del sistema, empleado durante el gobierno del partido conservador Ley y Justicia (PiS), que gobernó Polonia entre 2015 y 2023.

“Las personas responsables de la justicia y de la seguridad del Estado entregaron a Israel miles de datos confidenciales de ciudadanos polacos, sin tener ningún control sobre ellos”, afirmó Tusk, según el medio polaco Onet. El primer ministro calificó el caso como uno de los mayores escándalos del país desde la caída del comunismo.
La comisión determinó que el Gobierno anterior pagó más de 30 millones de eslotis ($7,65 millones) por el programa. También criticó su utilización contra políticos de la oposición y personas vinculadas al sistema judicial que cuestionaban al Ejecutivo y sus políticas.
Falta de control sobre Pegasus
El informe coincide con una preocupación expuesta por especialistas de la Agencia de Seguridad Interna de Polonia (ABW), cuyos análisis concluyeron que la Oficina Central Anticorrupción (CBA) no tenía control completo sobre el funcionamiento de Pegasus.
Según información publicada por el canal polaco TVN24, el fabricante israelí podía acceder a la infraestructura en la que se procesaban y almacenaban materiales obtenidos mediante operaciones de vigilancia.
Los hallazgos citados por los medios polacos indican que la empresa podía acceder a esa infraestructura, pero no establecen por sí solos que el Gobierno israelí recibiera efectivamente todos los datos recopilados.
Pegasus fue desarrollado para combatir el terrorismo y la delincuencia organizada. Sin embargo, sus funciones permiten mucho más que interceptar llamadas: el programa puede acceder a mensajes, correos electrónicos, fotografías y grabaciones almacenados en un teléfono intervenido, además de activar el micrófono y la cámara del dispositivo, según explicó la presidenta de la comisión investigadora, Magdalena Sroka, durante la presentación del informe, reseñada por TVP Info.

La investigación también cuestionó la supervisión judicial de las intervenciones. Según Sroka, los tribunales que autorizaron operaciones de vigilancia no siempre conocían todas las capacidades de la herramienta, incluida su posibilidad de acceder al contenido de los teléfonos. Algunos jueces declararon que desconocían el alcance de esas funciones.
La comisión escuchó a 77 testigos y presentó 10 denuncias ante la Fiscalía por sospechas de delitos que involucran a 11 personas, según el balance publicado por Onet. También solicitó la detención y comparecencia forzosa de 11 testigos; cuatro personas fueron detenidas.
Entre los señalados figuran antiguos responsables políticos y funcionarios de los servicios de seguridad. Las denuncias se relacionan, entre otros posibles delitos, con el presunto abuso de autoridad y la causación de perjuicios económicos.
“El Estado fue tratado como una finca privada y la ley, como un obstáculo que había que sortear”, afirmó Sroka, según TVP Info.
Amenazas contra Tusk
Por otra parte, Polonia detuvo el domingo a un hombre sospechoso de planear un atentado contra el primer ministro, Donald Tusk, y el ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, informó el jefe de Gobierno en la red social X.
“El hombre que amenazaba con perpetrar un ataque ha sido detenido”, escribió Tusk, quien elogió la actuación policial por su rapidez y determinación. El ministro del Interior también confirmó el arresto. Las autoridades no divulgaron la identidad del sospechoso, de acuerdo con Deutsche Welle.
La detención se produjo después de una reunión de emergencia de los servicios de seguridad polacos para analizar la posible amenaza contra ambos funcionarios, explicó DW. El encuentro fue convocado de manera urgente tras recibir la Policía información sobre un eventual intento de asesinato, según informó un portavoz del Ministerio del Interior en X.
