
El primer ensayo clínico con cannabis medicinal en Uruguay arrancó con pacientes que presentan dolor crónico osteoarticular. El estudio busca medir el impacto de combinaciones de THC y CBD en la reducción del consumo de opioides.
La investigación se presentó durante el V Congreso Uruguayo de Cannabis Medicinal. El objetivo central es evaluar si los derivados del cannabis logran aliviar el dolor y disminuir el uso de opiáceos en pacientes con patologías persistentes.
El proyecto plantea una meta clara. Se pretende reducir en un 30% el consumo de opioides. La iniciativa surge con el respaldo de la empresa Yuzu Pharmaceutical, de origen estadounidense. La firma recibió asesoría legal para ejecutar el ensayo en territorio uruguayo.
El estudio se desarrolla desde marzo en la Unidad Interdisciplinaria del Dolor del Hospital de Clínicas. En las primeras dos semanas, el equipo reclutó 10 pacientes. La meta es alcanzar 180 participantes con dolor osteoarticular crónico. Los primeros resultados podrían conocerse en un plazo de año y medio.
El ensayo incluye personas con dolor musculoesquelético crónico. Abarca enfermedades inflamatorias, degenerativas, metabólicas y trastornos del tejido conectivo. Estas condiciones suelen requerir tratamientos prolongados con opioides.
El diseño del estudio contempla tres grupos. Dos reciben distintas dosis del medicamento. Uno recibe placebo. La duración es de seis semanas. Durante ese periodo, se realizan evaluaciones periódicas sobre la evolución del dolor y la respuesta al tratamiento.
La participación es voluntaria. Cada paciente firma un consentimiento informado. También tiene la opción de retirarse en cualquier momento.
El director del Instituto Nacional del Cáncer y docente del Hospital de Clínicas resaltó el valor científico del proyecto. Señaló que existe poca evidencia clínica en fase 3 sobre este tipo de compuestos. Por eso, el estudio aporta información relevante para la comunidad médica.
El especialista también indicó que el dolor osteoarticular crónico es altamente prevalente en Uruguay. Afirmó que una cantidad significativa de pacientes utiliza opioides para tratar estos síntomas. El ensayo busca ofrecer una alternativa terapéutica que reduzca esa dependencia.
Además del impacto clínico, el proyecto tiene un componente estratégico. Actualmente, el medicamento se importa desde Canadá. Sin embargo, existe la intención de desarrollar producción local en Uruguay. Esto permitiría impulsar una cadena productiva en el país.
Los responsables del estudio consideran que los resultados podrían servir como base científica a nivel internacional. La información generada facilitaría el desarrollo de nuevos productos orientados a mejorar la salud y el bienestar de los pacientes.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
