Madrid. La organización terrorista ETA cerró la campaña electoral vasca con un atentado en pleno centro de la capital de España que causó 14 heridos y marcó la jornada de reflexión que se celebró ayer.
El atentado, perpetrado al filo de la medianoche, "pudo convertirse en una masacre", según señaló el ministro del Interior, Mariano Rajoy, dado lo concurrido de la zona en una noche de viernes.
El coche-bomba, que contenía "entre 20 y 30 kilos de explosivos" según fuentes policiales, hizo explosión tres minutos antes de la medianoche en la calle Goya, en el céntrico barrio de Salamanca, una lujosa zona de la capital de España conocida por sus comercios, restaurantes y discotecas.
A la misma hora, en el País Vasco los líderes de las distintas fuerzas políticas terminaban los mítines con los que cerraban la campaña electoral y en los que arengaron, por última vez, a los votantes para que acudan a las urnas hoy.
ETA lograba así convertirse en protagonista de la jornada de reflexión que se celebró ayer y en la que ha querido dejar su sello, como ya lo hiciera el domingo pasado, en mitad de la campaña, con el asesinato en Zaragoza del presidente del PP de Aragón, Manuel Giménez Abad.
La explosión, anunciada por una llamada telefónica a los bomberos pero sin que diera tiempo a desalojar la zona, causó 14 heridos, uno de ellos grave, y cuantiosos daños materiales, que ayer fueron evaluados mientras la zona comenzaba a ser limpiada.
El herido grave es un vigilante de una oficina bancaria del BBVA, quien sufrió lesiones en la cara por impacto de metralla y ayer abandonó la unidad de cuidados intensivos del Hospital Doce de Octubre, informaron fuentes médicas.
Otras trece personas sufrieron heridas leves, diez de las cuales fueron trasladadas a centros hospitalarios y solo una de ellas permanece ingresada, informaron fuentes sanitarias.
La explosión, de gran potencia, causó graves destrozos en vehículos, fachadas de los edificios próximos y la total destrucción de la oficina del BBVA.