Nayaf, Iraq. AFP. Un millón de chiitas conmemoraban ayer sin incidentes, en la ciudad santa de Nayaf, al sur de Bagdad, la muerte del venerado imán Alí.
Al mismo tiempo, una responsable del Ministerio del Interior salió ilesa de un atentado que dejó siete muertos en Mustansiriya, al este de Bagdad.
“Las ceremonias religiosas se han llevado a cabo hasta ahora sin incidentes y el plan de seguridad establecido funciona sin contratiempos”, dijo el vicegobernador de la ciudad santa, Abdel Hussein Abtane.
La ciudad está acordonada y las autoridades desplegaron más de 20.000 policías para garantizar la seguridad de los visitantes al mausoleo de Alí, el lugar santo más importante del islam chiita.
Histórico. Cuarto califa del islam, yerno y primo del profeta Mahoma, Alí, primer imán del chiismo, fue asesinado en una mezquita de Kufa en 661.
La conmemoración de su muerte reúne cada año a centenares de miles de peregrinos chiitas de Iraq y del extranjero, sobre todo del vecino Irán.
Las ceremonias han estado marcadas frecuentemente por atentados sangrientos, el más mortífero de los cuales tuvo lugar en el 2003, cuando 83 personas murieron, incluido el jefe del Consejo Superior de la Revolución Islámica en Irak, el dignatario chiita Mohammad Baker Hakim.
Por su parte, las fuerzas estadounidenses perdieron desde el viernes a seis soldados, fallecidos en combates en Bagdad y en el oeste de Iraq, según la comandancia de Estado Unidos.
Estas muertes elevan a 2.759 el número de soldados estadounidenses y personal asimilado fallecidos en Iraq desde la invasión de marzo del 2003.