
Praga. DPA. La Unión Europea (UE) y seis exrepúblicas soviéticas fundaron ayer, durante una cumbre en Praga, una “asociación oriental” que buscará fortalecer el este del continente y ayudar a lograr su estabilización.
La reunión del bloque comunitario con Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania quedó ensombrecida, sin embargo, por la ausencia de varios importantes mandatarios de la UE, entre ellos los de España, Italia, Reino Unido y Francia.
La canciller alemana, Ángela Merkel, quien sí participó en la cumbre, apostó por que la asociación apuntale valores comunes como el Estado de derecho, la vía pacífica para resolver conflictos y el respeto a los derechos humanos.
“Así como cooperamos en la región mediterránea, también es necesario desarrollar la cooperación con el este”, señaló en referencia la llamada Unión para el Mediterráneo, que vincula a la UE con los países de esa región.
El jefe de gobierno sueco y próximo presidente de la UE, Fredrik Reinfeldt, resumió en una frase el objetivo final de la alianza: “Si no exportamos estabilidad, importaremos inestabilidad”. La región está marcada por varios conflictos.
La iniciativa está dotada con un presupuesto cercano a los $800 millones que se dedicarán los próximos cuatro años a proyectos conjuntos como mejora en el control de fronteras, fomento de pequeñas empresas y conexiones energéticas. Los proyectos se definirán durante un encuentro en junio.
La UE buscará además cerrar acuerdos de asociación con cada uno de los seis aliados. También se prevé establecer una gran zona de libre comercio y, a largo plazo, una flexibilización de las exigencias de visado. Esta medida dependerá de las medidas que tome cada país contra la inmigración ilegal.