
Kiev. Reuters. La primera ministra ucraniana, Yulia Tymoshenko, aseguró ayer que tenía pruebas de un fraude en las elecciones presidenciales del 7 de febrero por parte de su rival Viktor Yanukovich y que impugnaría su victoria.
Además prometió que no llamaría al pueblo a masivas protestas como lo hizo cuando impugnó con éxito su elección en el 2004 en la Revolución Naranja.
“Quiero decir claramente: Yanukovich no es nuestro presidente. Pase lo que pase en el futuro, nunca se convertirá en presidente legítimamente elegido de Ucrania”, afirmó en un discurso televisado.
Dijo que el fraude realizado por diferentes medios afectó más de un millón de votos.
“Con todas estas pruebas, he tomado la única decisión posible: desafiar los resultados de la elección en la corte. Defenderé a nuestro Estado y las elecciones que hicimos en base a documentos legales,” concluyó la primera ministra.
Su continua negativa a conceder la victoria a Yanukovich o escuchar su llamado a dimitir como primera ministra ha alborotado aún más la política en el exestado soviético de 46 millones de habitantes.
Analistas dicen que la continua inestabilidad amenaza cualquier posibilidad de una rápida recuperación económica y la pronta reanudación de los muy necesarios créditos del Fondo Monetario Internacional.
Según cifras oficiales preliminares, Yanukovich venció a Tymoshenko por 3,5 puntos porcentuales con 880.000 votos más.